lunes, 11 de junio de 2018

7.000 hombres con 4.800 fusiles

Cuando Negrín pisó la nieve del Pirineo

El presidente de la República visitó a la 43 División del Ejército Popular que, entre abril y junio de 1938, resistió la ofensiva de los sublevados en la Bolsa de Bielsa, al lado de las cumbres más altas de la cordillera. 
Fuente GARCÍA LONGÁS ( http://www.publico.es/politica/negrin-piso-nieve-del-pirineo.html)

Hitler ensayó nuevas técnicas militares durante la Guerra Civil española. Durante la contienda, además de probar la efectividad nuevos ingenios bélicos, los jerarcas nazis pusieron en práctica sus teorías sobre la guerra relámpago (Blitzkrieg) que desarrollaron con éxito en las invasiones de Francia y de la URSS. El mes de marzo de 1938 y en menos de un mes la combinación de bombardeos de la aviación, el despliegue de carros de combate y el avance de la infantería deshicieron las líneas de defensa republicanas en el frente de Aragón.

Al sur del Ebro, tres cuerpos del ejército rebelde, más los italianos del Cuerpo de Tropas Voluntarias, una división de caballería, más de cien baterías de artillería y la participación de 400 aviones, 300 de la Legión Cóndor, destrozaron el frente y penetraron en una semana 120 kilómetros hacia el este. Entre los días 15 y 21 de marzo los aviones franquistas realizaron bombardeos masivos sobre poblaciones civiles, con una intensidad que no se había conocido en la historia. El radio de acción de estos raids siniestros llegó hasta Barcelona, ciudad en la que se contabilizaron unos 1.200 muertos y más de dos mil heridos.

La segunda fase de la ofensiva tuvo como escenario la provincia de Huesca. Aquí, los franquistas pusieron en movimiento los cuerpos de ejército de Navarra, al mando del general José Solchaga; de Aragón, con el general José Moscardó al frente, y el de Marruecos, dirigido por el general Juan Yagüe. Unos cien mil hombres más 60 tanques, 400 cañones y casi 200 aviones. Frente a ellos, el denominado Ejército del Este, integrado por dos cuerpos de ejército, conducidos por los mayores, Miguel Gallo y Bartolomé Muntané. En total unos 35.000 soldados mal armados y sin apenas apoyo aéreo.

El libro La Bolsa de Bielsa, de Antonio Gascón, recoge unas palabras del jefe Estado Mayor republicano, Vicente Rojo, en las que reconoce la inferioridad de sus tropas: “Nuestras unidades no eran realmente tales. Aunque se hablaba de cuerpos de ejército, porque así cuadra la organización que teníamos, en realidad, para poder considerarlos como tales, les faltaban hombres en una proporción no inferior al 30%, armamento en otra no menor al 40% y servicios medianamente dotados”.

Los rebeldes se pusieron en movimiento el 22 de marzo, arrollaron a las fuerzas del Ejército Popular de las posiciones que con ligeras variantes se habían mantenido desde julio de 1936, cruzaron los ríos Cinca y Ésera y provocaron una desbandada casi general, de forma que el día 3 de abril, los fascistas llegaron al Segre y entraron en Lleida. Un poco más al norte, tropas de Solchaga cruzaron el río Noguera Ribagorzana, poco después el Noguera Pallaresa y el día 7 se plantaron en Tremp, de esta forma, los franquistas se apoderaron de la mayor parte de las centrales hidroeléctricas que abastecían Catalunya.

Esta hecatombe militar solo tuvo una excepción. Al norte de la provincia de Huesca, la 43 División republicana, aunque retrocedió en un primer momento, consiguió frenar el ímpetu tropas navarras gracias, en parte, a la orografía, a las fortificaciones que se levantaron durante el invierno de 1937 y a la ejecución de un plan de voladuras de infraestructuras terrestres elaborado por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército Popular. También a la voluntad de la 43 que hizo suyas las palabras del presidente de la República, Juan Negrín, “resistir es vencer”.

Con el enemigo por delante y por retaguardia, atrapado en el área más agreste de las montañas pirenaicas, el mando de la 43 optó por fijar una línea defensiva a la espera de una presunta reorganización y contraataque del Ejército del Este. Esta línea dibujaba un arco entre los macizos del Monte Perdido (3.355 metros) y del Posets (3.375 metros) y que pasaba por el Circo de Cotatuero, los municipios de Puyarruego, Escalona y Laspuña, el macizo de Peña Montañesa, collado de Sahún y por las Crestas de Ixeia, al noroeste de Benasque, a la frontera con Francia. En total una superficie similar a dos veces a la isla de Ibiza y con capital en el municipio de Bielsa.

 Sendero de Bielsa
Los orígenes de la 43 División están en las unidades de milicias que se formaron tras la sublevación. Ahí estaban milicianos del Batallón de la Federación Española de Trabajadores de la Enseñanza (FETE), casi todos maestros aragoneses y en su mayoría muy jóvenes; el Batallón Cinco Villas, integrado por huidos de esa comarca zaragozana; del Batallón Altoaragón, en el que lucharon demócratas de pueblos de la comarca de Jaca y Sabiñánigo, y del Batallón de Izquierda Republicana, formado con militantes de ese partido de las comarcas de Los Monegros y del Bajo Cinca. Además, de miembros de las centurias obreras que se crearon en Barcelona y Caspe (Zaragoza) en octubre de 1936, soldados procedentes de Regimiento Pirenaico nº1, de adscripción catalanista, y 42 soldados del XIV Cuerpo de Guerrilleros.

En total, unos 7.000 hombres mal equipados, con unos 4.800 fusiles, algunos cañones y morteros y sin apoyo aéreo. Según el testimonio de uno de los soldados de la división “las bombas corrientes eras las de piña, pero recuerdo, a falta de ellas, en los últimos días, haber tirado hasta piedras”. Al frente de este ejército de pobres, un personaje de leyenda, Antonio Beltrán Casaña, L'Esquinazau. Beltrán nació en Canfranc (Huesca) en 1897, con 18 años luchó al lado de Pancho Villa en México, estuvo junto a los norteamericanos en Francia durante la 1ª Guerra Mundial en Francia, en 1930 participó en la sublevación de Jaca, durante la Guerra Civil fue uno de los mandos más populares de del Ejercito Popular y tras la derrota estuvo en la Frunze, la escuela del Estado Mayor soviético, para posteriormente pasar a Yugoslavia, Francia y México donde murió en 1960.

La primera medida que adopta la 43 tras la decisión de hacer frente a la ofensiva franquista es la de evacuar a Francia a la población civil. Entre los días 7 y 14 de abril, unas 600 cruzaron al país vecino por el Puerto Viejo de Bielsa (2.378 metros). Tal como recoge Gascón en su libro los soldados republicanos “habían colocado puestos de cocina escalonadamente; puestos de café y coñac, para reanimar la sangre y el ánimo a los que caminaban. Se atendía y auxiliaba a las mujeres; se transportaba con toda precaución a los heridos. La caravana de los desarraigados de los valles, a través de la nieve, debe también su salida ordenada a la división”. En la evacuación, continúa el relato de Gascón, “participan dos compañías pertenecientes al batallón hipomóvil constituido por 400 mulos”.

Puede decirse que el 14 de abril de 1938, en el séptimo aniversario de la proclamación de la IIª República, quedo definitivamente fijada la Bolsa de Bielsa. Desde ese día, la 43 División soportó un bombardeo por tierra y por aire incesante, al tiempo que la prensa republicana se hizo eco casi diario de la evolución de los acontecimientos y empezó a llamarla La Gloriosa. El día 15 de mayo, Juan Negrín y Vicente Rojo cruzaron a pie la frontera por el puerto de la Géla todavía con nieve, visitaron la línea del frente y en un acto en Bielsa impusieron a la división la Medalla al Valor, la distinción militar más alta de la República.

Con la llegada del mes de junio, el mando rebelde recrudeció la ofensiva con la orden de liquidar la bolsa. A la zona llegaron soldados de refresco hasta sumar 14.000, más del doble de los efectivos con que contaba la 43. Aviones Junkers-52, Heinkel-45, Heinkel-51 y Savoias intensificaron los bombardeos, desde el día 7 empezaron a lanzar bombas incendiarias sobre las poblaciones de Bielsa, Plan, Laspuña y Tella. Así hasta el día 15.

En estas condiciones, con todas las unidades en repliegue constante, Antonio Beltrán ordenó la retirada. A las 4 de la madrugada del día 16 de junio de 1938, el último soldado republicano cruzó por el puerto Viejo de Bielsa. A finales del mes de julio, la 43 División de Ejército Popular volvió al combate en la Batalla del Ebro.

En el municipio de Bielsa, un monolito recuerda a los vecinos del pueblo muertos en el valle en defensa de la República y la Democracia, y en lo alto de puerto Viejo, justo antes de cruzar la frontera una placa reza: “A cuanto cruzaron este puerto para romper el bloqueo de la 'Bolsa de Bielsa' por defender la libertad frente al fascismo. En honor a la población civil del Altoaragón y a la 43 división republicana. Dignidad, memoria y paz”. A pocos metros, en el lado francés , un cartel también recuerda los hechos de la primavera de 1938.

Sendero de la Bolsa de Bielsa:  http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=10144083


80 años de la batalla de la Bolsa de Bielsa

80 años de la batalla de la Bolsa de Bielsa: el prólogo de la victoria franquista
 Fuente https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/Bolsa-Bielsa-victoria-franquista-Pirineos_0_704130161.html


Es otro capítulo de la Guerra Civil poco recordado. La Bolsa de Bielsa, derribada tras dos meses de infatigable resistencia, supuso el último reducto republicano en el Pirineo aragonés. Más allá de lo que marca la cronología de este conflicto bélico, cerró el frente norte, fue la antesala de la Batalla del Ebro y también un eficaz vehículo de propaganda para el Gobierno entonces encabezado por Juan Negrín. Como Guernica, la localidad fue reducida a cenizas con la ayuda de aviación alemana e italiana y el desenlace sirvió de banco de pruebas para pulsar la actitud de Francia ante la inminente victoria de Franco.

Se van a cumplir 80 años y se preparan varios actos de celebración para reivindicar 63 días que encierran la síntesis de lo sucedido de 1936 a 1939. Entre el 14 de abril y el 15 de junio de 1938 se decidió a más de 1.000 metros de altura sobre el nivel del mar la suerte del Alto Aragón en la Guerra. Aquel verano se abrieron valiosísimas vías de acceso del ejército sublevado hacia Cataluña. Frente a frente, la 43ª División del Ejército Popular de la República, aislada después de la paulatina caída de Huesca en manos franquistas, y la Tercera División Navarra del general  José Iruretagoyena.

No fue una confrontación al uso, y no solo por la particular orografía, entre colosos montañosos. La guerra de guerrillas y de resistencia se terminó decantando hacia el bando que contaba con más medios. Con una desordenada retirada hacia el norte de Aragón, los republicanos se aferraron a la política de tierra quemada y alcanzaron el Valle del Ara destruyendo tras de sí todos los puentes, raíles e infraestructuras que pudieran dar soporte al enemigo.

Los azares de “El Esquinazau”
Antonio Beltrán Casaña, “El Esquinazau”, dirigía la 43ª División y merecería muchas páginas aparte. Condensa en su vida cuatro décadas de historia de España. Nacido en Canfranc en 1897, a los 13 años se marchó a Estados Unidos en busca de fortuna, se topó con la revolución mexicana de Pancho Villa y terminó enrolado en la legión estadounidense con rumbo a la I Guerra Mundial. De regreso a España, El Esquinazau (“cansado”, en fabla) fue detenido por estafador y exiliado a Francia y Argentina  para volver amnistiado por la dictadura de Primo de Rivera.

Simpatizante azañista, se unió a la sublevación de Jaca en 1930 pero no compartió el destino de los fusilados capitanes Galán y García Hernández. Con la Guerra Civil recién iniciada huyó a Barcelona, se enroló en el Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC) y luchó en el frente pirenaico. Recorrió después medio mundo hasta su muerte, en 1960, arruinado y olvidado en México. Frente a las numerosas referencias a los vencedores, borradas o todavía no, El Esquinazau solo cuenta con una calle dedicada en Jaca.

Beltrán y los suyos poco pudieron hacer para evitar las caídas a su paso de poblaciones como Torla, Broto y Fanlo. En esta última y entre Laspuña y Escalona se logró poner freno al avance franquista y los republicanos establecieron su base de operaciones, su fuerte y su trinchera en Bielsa, a los pies del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Contaba con apenas 7.000 hombres y solo cuatro cañones frente al asedio de 14.000 soldados, 30 cañones y apoyo aéreo. Los historiadores explican una resistencia de dos meses en las dificultades del terreno, el mal tiempo y el tesón de los integrantes de la Bolsa.

Aislados y agotados
Aislada frente a un enemigo reforzado, la resistencia republicana se fue quedando sin recursos y perdiendo empuje y en mayo se asomó al abismo de la rendición. Fue necesario evacuar a 4.000 civiles con rumbo a la frontera francesa. La noche del 16 de junio de 1938, la Bolsa se rompió y buscó el amparo francés. Antes había servido de heroico ejemplo para otras tropas republicanas en dificultades y el propio Negrín se interesó personalmente por el estado de las tropas de “El Esquinazau”.

Una vez en Francia, el Gobierno de Albert Lebrun organizó un referéndum entre los soldados españoles para hacerles escoger entre regresar a territorio republicano o pasarse a territorio nacional. Sólo 411 soldados y cinco enfermeras eligieron la segunda opción, mientras que 6.889 soldados viajaron a Cataluña a través de la frontera por Portbou para alegría de los servicios de propaganda del presidente de la República y su lema “Resistir es vencer”.

domingo, 3 de junio de 2018

El cantón de Aguilar


El cementerio de Laspuña estaba inicialmente al lado de la iglesia como en la mayoría de los pueblos (no dispongo de ninguna foto de esa época). Ya antes de la guerra se trasladó a su ubicación actual, el cantón de Aguilar, aunque los féretros se seguían depositando en tumbas en el suelo.
Ya en los 40 empezaron a realizarse algunos enterramientos en unos nichos que construyó Joaquín Betato Pera y que se iban ampliando según las necesidades.
No fue hasta la década de los 60 que se construyeron  los nichos, la obra la realizaron entre dos constructores uno de Barbastro (Maza) y otro de Monzón (El marido de Luisa de Casa Bara) . A finales del siglo pasado se realizó la última ampliación del cementerio con nichos prefabricados  que rompían por completo la estética anterior. Las tendencias arquitectónicas cambian y no me parece mal la utilización de nuevos elementos, así pueden diferenciarse las dos épocas en las que fueron construidos.
Ahora se ha realizado una obra de embellecimiento de la entrada, retirando el revoco de la pared y dejando el muro con la piedra vista. Un buen trabajo que ya será perfecto si se retira de esa zona el contenedor de materiales para reciclar pues así además de librarnos de un elemento que daña a la vista no damos pie al humor negro.(Ep!!!, el humor que no falte, sea del color que sea).


sábado, 2 de junio de 2018

Divina Campo, una pionera en su tiempo.

Texto y noticia http://www.aragondigital.es/

Pionera de su tiempo, Divina Campo afirma que "ser mujer me abrió muchas puertas" y la espontaneidad que hoy ha mostrado queda reflejada en su trabajo donde se puede ver al chófer de un camión repostando en el surtidor del Coso, el dependiente de la tienda de modas coqueteando con una compañera, un galán de la época posando ante un cartel de cine o escenas domésticas en sombríos interiores de posguerra.

Hasta hace unos años se desconocía la existencia de una fotógrafa profesional en la Huesca de los años 50 y hoy Divina Campo, pionera de su tiempo, ha cedido el fondo compuesto por más de 17.000 fotografías. La Vicepresidenta de la Diputación Provincial de Huesca, Elisa Sancho, ha recibido oficialmente este archivo con la firma de un acuerdo que contribuye a llenar un vacío en la fotografía de esa década "y vista con ojos de mujer", tal como ha destacado Sancho, para quien este archivo deja testimonio del "paisaje más humano y real de la sociedad de mediados del siglo XX".

A sus 86 años y con una simpatía y lucidez envidiable, Divina Campo afirma que "ser mujer me abrió muchas puertas, les daba más confianza", ha reconocido mientras contaba que su afición por la fotografía se despertó mientras ayudaba a sacar adelante el trabajo de revelado en el laboratorio fotográfico que había abierto como negocio familiar en la misma casa en la que vivían en el Coso. Sus primeras imágenes se fechan entonces, en el año 1944, pero el grueso de su producción profesional va desde 1954 hasta 1958 que realizó con las cámaras que hoy también ha traído con objetivo de 50 milímetros.

El chófer del camión repostando en el surtidor del Coso, la criada barriendo ante la mirada atenta de la señora, las madres paseando con los niños, el dependiente de la tienda de modas coqueteando con una compañera, un galán de la época posando ante un cartel de cine, escenas domésticas en sombríos interiores de posguerra, grupos de jóvenes paseando por el parque el domingo o niños con caras sucias jugando en una calle del casco histórico... Son algunas de los momentos que captó en la línea de las incipientes estéticas neorrealistas de la fotografía y del cine.

Sus encargos eran los habituales de los profesionales de la época como podían ser retratos infantiles o reportajes fotográficos de bodas y comuniones, pero los peculiares planteamientos de Divina Campo a la hora de planificar y desarrollar su trabajo otorgan a sus fotografías, según ha manifestado Elisa Sancho, "una gran singularidad, alejada de cualquier convencionalismo". Luego pasaron muchos años hasta que los profesionales empezaron a trabajar con la misma libertad que esta mujer mostró en la Huesca de 1950, de ahí que la Vicepresidenta de la DPH haya puesto de relieve su contribución a "una visión igualitaria de la sociedad".

Ha querido tener unas palabras de recuerdo para María Jesús Buil, "quien realmente nos descubrió a esta fotógrafa en el año 2016 y fue consciente de la importancia de su trabajo y de este fondo". El hecho de que hasta entonces no se conociera puede deberse a que la marca comercial que utilizó siguió siendo la de su padre (Fotos M. Campo) su andadura profesional en la ciudad fue breve, entre 1954 y 1958. Después de contraer matrimonio en 1958 y el traslado a Lérida, sus encargos son ya muy ocasionales, dejando de ejercer profesionalmente en 1960. 
Acompañada hoy de sus hermanos, hijos y de sus nietos entre los que se encuentra una joven estudiante de fotografía, Divina recordaba cómo pasó sus años de juventud en Huesca, estudiando en el colegio Santa Ana y luego en el Instituto de Enseñanza Media Ramón y Cajal. Hija de un altoaragonés de Laspuña y su madre de Lérida donde nació, por avatares de la guerra civil su vida transcurrió entre Lérida, Barcelona y finalmente exiliada a Francia, en un campo de refugiados y acogida.

Con un gran sentido del humor, ha ido desgranando las anécdotas de sus trabajos como profesional que empezaron con una boda en Alcañiz, "no había estado nunca en ninguna boda y el cura me tenía que ir dando indicaciones". De los nervios de aquel momento pasa a lo que más elogios recibía que eran los retratos infantiles "porque a todas las madres sus hijos le parecían guapos", pero también cuenta algún problema que se encontró para mujer, "lo que me costó hacer una boda en la iglesia de San Lorenzo...". Y así hasta el centenar "entre las que hubo hasta una en la cárcel", que cubrió con su tarjeta que hoy enseñaba de ‘fotógrafa reporter’ y su número de teléfono de cuatro cifras. 
También contó con encargos de empresas y entidades con fines más publicitarios comerciales, es el caso de las fotografías de la antigua Sociedad Deportiva Huesca, de establecimientos comerciales como el almacén de galletas Loste o actividades de la sección femenina y de centros educativos como el Instituto Ramón y Cajal. También hizo reportajes relacionados con festividades o eventos como el campeonato de ajedrez en el Círculo Oscense, la inauguración del centro de Acción Católica y puntualmente realizó también reportajes fotográficos de vehículos siniestrados (fotografía pericial). También ha habido tiempo de hablar de sus vivencias a lomos de su ciclomotor con una falda y pantalones bombachos debajo y en unos años donde la ciudad ya era conocida como Huesqueta. 

El día de hoy ha sacado a la luz la personalidad de una mujer y un fondo que tiene todavía mucho por descubrir. Después de ingresar de manera temporal para proceder a su estudio y de comenzar el tratamiento documental del archivo, en la actualidad ya se cuenta con más de 6.800 fotografías conservadas, digitalizadas y catalogadas.
Partido de la Unión Deportiva Huesca en el campo de San Jorge 1954
Divina Campo

DIVINA CAMPO
AUTOBIOGRAFÍA
"Nací en Lérida el 27 de diciembre de 1931, hija de Mariano y Carmen, de Laspuña (Huesca) y Lérida respectivamente, de profesión militar y ama de casa, teniendo 4 hijos, Pilar, Divina, Evelio y Mª Carmen.
Por avatares de la guerra civil, mi vida transcurrió entre Lérida, Barcelona y finalmente exiliada a Francia, en un campo de refugiados y acogida. Una vez finalizó, regresé a España, concretamente a Valladolid, donde es destinado mi padre. Allí comienzo mis estudios de primaria en el colegio de El Salvador.
Por nuevo traslado paterno, fijo mi residencia en Huesca, en Coso Alto 88 (ahora 78), continuando mis estudios en el colegio Santa Ana y finalmente en el Instituto de Enseñanza Media Ramón y Cajal.
Durante algunos años, aproveché varios cursos de la sección femenina de instructora en Navas del Marqués (Ávila), El Pardo (Madrid) y Rincón de Goya (Zaragoza), formación recibida muy provechosa para la vida.
Como negocio familiar, mi padre abrió un laboratorio fotográfico, en la misma casa que vivíamos, en el cual me formé y despertó mi afición por la fotografía, ayudando a mi padre para sacar adelante la gran cantidad de trabajo, entregando los revelados y copias en el día, cosa que no era usual en aquellos tiempos.
Amplié mi afición y trabajo, efectuando reportajes, sobre todo de niños en las casas que me llamaban, siguiendo con adolescentes en diversas situaciones, con pianos, flores, mobiliario, espejos, etcétera, lo cual hizo que corriese la voz y al ser mujer facilitaba el entendimiento, que se ampliaba a la familia y amigos.
En 1954, comencé a hacer reportajes de bodas, de las que hice más de un centenar, hasta el año 1958, que unidas al resto de trabajos hacen un total de más de 17.000 fotos. Además de todo lo citado, hacía reportajes y todo para lo que era llamada, como actos, inauguraciones, eventos, exposiciones…
Ceso en la actividad por contraer matrimonio en 1958 con Miguel Peralta Casabón y por destino de su trabajo nos vamos a vivir a Guipúzcoa (Beasáin-Segura), continuando con mis pinitos de fotos en plan familiar.
En 1960 nos trasladamos a Lérida, aunque visitamos Huesca con mucha frecuencia, por tener familia y grandes amigos con los que todavía nos reunimos asiduamente".


miércoles, 30 de mayo de 2018

"Las nadie, las todo,las imprescindibles."

Katerina Buil* (Barbastro 1987), fotógrafa.
*(Es a zagala de Marisol de Casa Lagraza )
Crece en una familia de fotógrafos, viviendo el proceso del cambio analógico a digital, que
transformó por completo el mundo de la fotografía.
Con estudios en Imagen se dedica profesionalmente a la fotografía desde el año 2008.
La naturaleza es su medio predilecto y le interesa sobre todo una fotografía que hable de personas, introspectiva y reflexiva,algo que considera cada vez más difícil de conseguir debido a la multitud de imágenes que percibimos en la actualidad.
Con este proyecto, ganador de la beca BFOTO VISIONADOS 2017, también participará en la Biennal Olot Fotografía 2018

Exposición fotográfica en el Museo Diocesano de Barbastro 
(31 de mayo hasta el 30 de junio) 

MARÍA
"Las nadie, las todo,las imprescindibles."
Leí que lo peor de hacerse vieja es sentir que a nadie le interesa lo que dices.Lo mejor que me ha dado este proyecto, que yo considero tan necesario,ha sido el tiempo que he pasado con su protagonista, mi abuela.
Mi abuela nació en mayo de 1936, y al igual que muchas mujeres vivió y jugó un papel que ha sido fundamental en la vida en el Pirineo.
¿Qué sabemos y qué nos han contado de la vida de las mujeres en el mundo rural durante el siglo XX, tras una guerra y posguerra devastadoras?
En un mundo cada vez más saturado tanto de imágenes como de información...¿a qué y quienes damos visibilidad?



sábado, 26 de mayo de 2018

se realizo el 34 descenso de nabatas

Ver noticia en este ENLACE  a la Asociación de Nabateros del Sobrarbe.


Ha sido la 34 edición del descenso de nabatas por el Cinca.  El viernes se trabajó en  la construcción de las nabatas, se realizó el  homenaje "del cambio de berdugo"en el monolito de Puyarruego  y se proyectó el documental 'Maderadas'. El sábado se aguaron las nabatas y se finalizó la jornada con una cena de confraternización. El domingo a las 8:30 se hizo la ofrenda floral en el monolito de Laspuña, la misa nabatera en la placha ,el almuerzo popular y se inició el descenso a las 11.00 desde el puente de Laspuña para finalizar en el de Aínsa. Descenso sin incidentes y pensando ya en el del próximo año. 



miércoles, 23 de mayo de 2018

El SD Huesca ya es de Primera

Aragón, a suya cultura y as suyas chents siempre hemos estau y seremos de primera.
Y agora la SD Huesca ya ye de Primera en o mundo futbolero.
Norabuena a la ziudat y a tota l'afizión
www.chambretas.es

Ye o Uesca un club de fútbol
con solera en Aragón, 
conoixiu en España
por a suya rasmia e valor.

L'Alcoraz o suyo estadio,
azulgrana a suya color, 
a suya soziedat, esportiva, 
San Lorién o suyo patrón.

Uesca!, Uesca!

L'afizión refirmará porque, 
se gane u se pierda, 
o nuestro club no tien igual.

Uesca!, Uesca!

L'afizión refirmará porque 
somos con o Uesca 
fidels ta cutio, sin reblar!

Naixe en o sisanta 
e en San Chorche chugó, 
e agora como allora
tremola l'afizión.

Ye o Uesca o club de fútbol
que levo en o corazón, 
o brilar d'o suyo escudo
brila en l'Alto Aragón.

O brilar d'o suyo escudo 
brila en l'Alto Aragón.
---------------------


Es el Huesca un club de futbol, 
con solera en Aragón. 
Conocido en toda España,
 por su garra y su valor. 

El Alcoraz su estadio, 
Azulgrana su color,
 su Sociedad Deportiva,
 San Lorenzo su patrón.

 ¡HUESCA!
¡HUESCA!

 La afición apoyará,
porque se gane o se pierda
 nuestro club no tiene igual

 ¡HUESCA!
¡HUESCA!

 La afición apoyará,
 porque estamos con el Huesca,
 fieles siempre sin reblar

Nace en el sesenta,
 y en San Jorge jugó,
 y ahora como entonces,
 vibra la afición.

 Es el Huesca el club de futbol,
 que llevo en el corazón,
 el resplandor de su escudo,
 brilla en el Alto Aragón

 El resplandor de su escudo,
 brilla en el Alto Aragón


lunes, 11 de junio de 2018

7.000 hombres con 4.800 fusiles

Cuando Negrín pisó la nieve del Pirineo

El presidente de la República visitó a la 43 División del Ejército Popular que, entre abril y junio de 1938, resistió la ofensiva de los sublevados en la Bolsa de Bielsa, al lado de las cumbres más altas de la cordillera. 
Fuente GARCÍA LONGÁS ( http://www.publico.es/politica/negrin-piso-nieve-del-pirineo.html)

Hitler ensayó nuevas técnicas militares durante la Guerra Civil española. Durante la contienda, además de probar la efectividad nuevos ingenios bélicos, los jerarcas nazis pusieron en práctica sus teorías sobre la guerra relámpago (Blitzkrieg) que desarrollaron con éxito en las invasiones de Francia y de la URSS. El mes de marzo de 1938 y en menos de un mes la combinación de bombardeos de la aviación, el despliegue de carros de combate y el avance de la infantería deshicieron las líneas de defensa republicanas en el frente de Aragón.

Al sur del Ebro, tres cuerpos del ejército rebelde, más los italianos del Cuerpo de Tropas Voluntarias, una división de caballería, más de cien baterías de artillería y la participación de 400 aviones, 300 de la Legión Cóndor, destrozaron el frente y penetraron en una semana 120 kilómetros hacia el este. Entre los días 15 y 21 de marzo los aviones franquistas realizaron bombardeos masivos sobre poblaciones civiles, con una intensidad que no se había conocido en la historia. El radio de acción de estos raids siniestros llegó hasta Barcelona, ciudad en la que se contabilizaron unos 1.200 muertos y más de dos mil heridos.

La segunda fase de la ofensiva tuvo como escenario la provincia de Huesca. Aquí, los franquistas pusieron en movimiento los cuerpos de ejército de Navarra, al mando del general José Solchaga; de Aragón, con el general José Moscardó al frente, y el de Marruecos, dirigido por el general Juan Yagüe. Unos cien mil hombres más 60 tanques, 400 cañones y casi 200 aviones. Frente a ellos, el denominado Ejército del Este, integrado por dos cuerpos de ejército, conducidos por los mayores, Miguel Gallo y Bartolomé Muntané. En total unos 35.000 soldados mal armados y sin apenas apoyo aéreo.

El libro La Bolsa de Bielsa, de Antonio Gascón, recoge unas palabras del jefe Estado Mayor republicano, Vicente Rojo, en las que reconoce la inferioridad de sus tropas: “Nuestras unidades no eran realmente tales. Aunque se hablaba de cuerpos de ejército, porque así cuadra la organización que teníamos, en realidad, para poder considerarlos como tales, les faltaban hombres en una proporción no inferior al 30%, armamento en otra no menor al 40% y servicios medianamente dotados”.

Los rebeldes se pusieron en movimiento el 22 de marzo, arrollaron a las fuerzas del Ejército Popular de las posiciones que con ligeras variantes se habían mantenido desde julio de 1936, cruzaron los ríos Cinca y Ésera y provocaron una desbandada casi general, de forma que el día 3 de abril, los fascistas llegaron al Segre y entraron en Lleida. Un poco más al norte, tropas de Solchaga cruzaron el río Noguera Ribagorzana, poco después el Noguera Pallaresa y el día 7 se plantaron en Tremp, de esta forma, los franquistas se apoderaron de la mayor parte de las centrales hidroeléctricas que abastecían Catalunya.

Esta hecatombe militar solo tuvo una excepción. Al norte de la provincia de Huesca, la 43 División republicana, aunque retrocedió en un primer momento, consiguió frenar el ímpetu tropas navarras gracias, en parte, a la orografía, a las fortificaciones que se levantaron durante el invierno de 1937 y a la ejecución de un plan de voladuras de infraestructuras terrestres elaborado por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército Popular. También a la voluntad de la 43 que hizo suyas las palabras del presidente de la República, Juan Negrín, “resistir es vencer”.

Con el enemigo por delante y por retaguardia, atrapado en el área más agreste de las montañas pirenaicas, el mando de la 43 optó por fijar una línea defensiva a la espera de una presunta reorganización y contraataque del Ejército del Este. Esta línea dibujaba un arco entre los macizos del Monte Perdido (3.355 metros) y del Posets (3.375 metros) y que pasaba por el Circo de Cotatuero, los municipios de Puyarruego, Escalona y Laspuña, el macizo de Peña Montañesa, collado de Sahún y por las Crestas de Ixeia, al noroeste de Benasque, a la frontera con Francia. En total una superficie similar a dos veces a la isla de Ibiza y con capital en el municipio de Bielsa.

 Sendero de Bielsa
Los orígenes de la 43 División están en las unidades de milicias que se formaron tras la sublevación. Ahí estaban milicianos del Batallón de la Federación Española de Trabajadores de la Enseñanza (FETE), casi todos maestros aragoneses y en su mayoría muy jóvenes; el Batallón Cinco Villas, integrado por huidos de esa comarca zaragozana; del Batallón Altoaragón, en el que lucharon demócratas de pueblos de la comarca de Jaca y Sabiñánigo, y del Batallón de Izquierda Republicana, formado con militantes de ese partido de las comarcas de Los Monegros y del Bajo Cinca. Además, de miembros de las centurias obreras que se crearon en Barcelona y Caspe (Zaragoza) en octubre de 1936, soldados procedentes de Regimiento Pirenaico nº1, de adscripción catalanista, y 42 soldados del XIV Cuerpo de Guerrilleros.

En total, unos 7.000 hombres mal equipados, con unos 4.800 fusiles, algunos cañones y morteros y sin apoyo aéreo. Según el testimonio de uno de los soldados de la división “las bombas corrientes eras las de piña, pero recuerdo, a falta de ellas, en los últimos días, haber tirado hasta piedras”. Al frente de este ejército de pobres, un personaje de leyenda, Antonio Beltrán Casaña, L'Esquinazau. Beltrán nació en Canfranc (Huesca) en 1897, con 18 años luchó al lado de Pancho Villa en México, estuvo junto a los norteamericanos en Francia durante la 1ª Guerra Mundial en Francia, en 1930 participó en la sublevación de Jaca, durante la Guerra Civil fue uno de los mandos más populares de del Ejercito Popular y tras la derrota estuvo en la Frunze, la escuela del Estado Mayor soviético, para posteriormente pasar a Yugoslavia, Francia y México donde murió en 1960.

La primera medida que adopta la 43 tras la decisión de hacer frente a la ofensiva franquista es la de evacuar a Francia a la población civil. Entre los días 7 y 14 de abril, unas 600 cruzaron al país vecino por el Puerto Viejo de Bielsa (2.378 metros). Tal como recoge Gascón en su libro los soldados republicanos “habían colocado puestos de cocina escalonadamente; puestos de café y coñac, para reanimar la sangre y el ánimo a los que caminaban. Se atendía y auxiliaba a las mujeres; se transportaba con toda precaución a los heridos. La caravana de los desarraigados de los valles, a través de la nieve, debe también su salida ordenada a la división”. En la evacuación, continúa el relato de Gascón, “participan dos compañías pertenecientes al batallón hipomóvil constituido por 400 mulos”.

Puede decirse que el 14 de abril de 1938, en el séptimo aniversario de la proclamación de la IIª República, quedo definitivamente fijada la Bolsa de Bielsa. Desde ese día, la 43 División soportó un bombardeo por tierra y por aire incesante, al tiempo que la prensa republicana se hizo eco casi diario de la evolución de los acontecimientos y empezó a llamarla La Gloriosa. El día 15 de mayo, Juan Negrín y Vicente Rojo cruzaron a pie la frontera por el puerto de la Géla todavía con nieve, visitaron la línea del frente y en un acto en Bielsa impusieron a la división la Medalla al Valor, la distinción militar más alta de la República.

Con la llegada del mes de junio, el mando rebelde recrudeció la ofensiva con la orden de liquidar la bolsa. A la zona llegaron soldados de refresco hasta sumar 14.000, más del doble de los efectivos con que contaba la 43. Aviones Junkers-52, Heinkel-45, Heinkel-51 y Savoias intensificaron los bombardeos, desde el día 7 empezaron a lanzar bombas incendiarias sobre las poblaciones de Bielsa, Plan, Laspuña y Tella. Así hasta el día 15.

En estas condiciones, con todas las unidades en repliegue constante, Antonio Beltrán ordenó la retirada. A las 4 de la madrugada del día 16 de junio de 1938, el último soldado republicano cruzó por el puerto Viejo de Bielsa. A finales del mes de julio, la 43 División de Ejército Popular volvió al combate en la Batalla del Ebro.

En el municipio de Bielsa, un monolito recuerda a los vecinos del pueblo muertos en el valle en defensa de la República y la Democracia, y en lo alto de puerto Viejo, justo antes de cruzar la frontera una placa reza: “A cuanto cruzaron este puerto para romper el bloqueo de la 'Bolsa de Bielsa' por defender la libertad frente al fascismo. En honor a la población civil del Altoaragón y a la 43 división republicana. Dignidad, memoria y paz”. A pocos metros, en el lado francés , un cartel también recuerda los hechos de la primavera de 1938.

Sendero de la Bolsa de Bielsa:  http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=10144083


80 años de la batalla de la Bolsa de Bielsa

80 años de la batalla de la Bolsa de Bielsa: el prólogo de la victoria franquista
 Fuente https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/Bolsa-Bielsa-victoria-franquista-Pirineos_0_704130161.html


Es otro capítulo de la Guerra Civil poco recordado. La Bolsa de Bielsa, derribada tras dos meses de infatigable resistencia, supuso el último reducto republicano en el Pirineo aragonés. Más allá de lo que marca la cronología de este conflicto bélico, cerró el frente norte, fue la antesala de la Batalla del Ebro y también un eficaz vehículo de propaganda para el Gobierno entonces encabezado por Juan Negrín. Como Guernica, la localidad fue reducida a cenizas con la ayuda de aviación alemana e italiana y el desenlace sirvió de banco de pruebas para pulsar la actitud de Francia ante la inminente victoria de Franco.

Se van a cumplir 80 años y se preparan varios actos de celebración para reivindicar 63 días que encierran la síntesis de lo sucedido de 1936 a 1939. Entre el 14 de abril y el 15 de junio de 1938 se decidió a más de 1.000 metros de altura sobre el nivel del mar la suerte del Alto Aragón en la Guerra. Aquel verano se abrieron valiosísimas vías de acceso del ejército sublevado hacia Cataluña. Frente a frente, la 43ª División del Ejército Popular de la República, aislada después de la paulatina caída de Huesca en manos franquistas, y la Tercera División Navarra del general  José Iruretagoyena.

No fue una confrontación al uso, y no solo por la particular orografía, entre colosos montañosos. La guerra de guerrillas y de resistencia se terminó decantando hacia el bando que contaba con más medios. Con una desordenada retirada hacia el norte de Aragón, los republicanos se aferraron a la política de tierra quemada y alcanzaron el Valle del Ara destruyendo tras de sí todos los puentes, raíles e infraestructuras que pudieran dar soporte al enemigo.

Los azares de “El Esquinazau”
Antonio Beltrán Casaña, “El Esquinazau”, dirigía la 43ª División y merecería muchas páginas aparte. Condensa en su vida cuatro décadas de historia de España. Nacido en Canfranc en 1897, a los 13 años se marchó a Estados Unidos en busca de fortuna, se topó con la revolución mexicana de Pancho Villa y terminó enrolado en la legión estadounidense con rumbo a la I Guerra Mundial. De regreso a España, El Esquinazau (“cansado”, en fabla) fue detenido por estafador y exiliado a Francia y Argentina  para volver amnistiado por la dictadura de Primo de Rivera.

Simpatizante azañista, se unió a la sublevación de Jaca en 1930 pero no compartió el destino de los fusilados capitanes Galán y García Hernández. Con la Guerra Civil recién iniciada huyó a Barcelona, se enroló en el Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC) y luchó en el frente pirenaico. Recorrió después medio mundo hasta su muerte, en 1960, arruinado y olvidado en México. Frente a las numerosas referencias a los vencedores, borradas o todavía no, El Esquinazau solo cuenta con una calle dedicada en Jaca.

Beltrán y los suyos poco pudieron hacer para evitar las caídas a su paso de poblaciones como Torla, Broto y Fanlo. En esta última y entre Laspuña y Escalona se logró poner freno al avance franquista y los republicanos establecieron su base de operaciones, su fuerte y su trinchera en Bielsa, a los pies del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Contaba con apenas 7.000 hombres y solo cuatro cañones frente al asedio de 14.000 soldados, 30 cañones y apoyo aéreo. Los historiadores explican una resistencia de dos meses en las dificultades del terreno, el mal tiempo y el tesón de los integrantes de la Bolsa.

Aislados y agotados
Aislada frente a un enemigo reforzado, la resistencia republicana se fue quedando sin recursos y perdiendo empuje y en mayo se asomó al abismo de la rendición. Fue necesario evacuar a 4.000 civiles con rumbo a la frontera francesa. La noche del 16 de junio de 1938, la Bolsa se rompió y buscó el amparo francés. Antes había servido de heroico ejemplo para otras tropas republicanas en dificultades y el propio Negrín se interesó personalmente por el estado de las tropas de “El Esquinazau”.

Una vez en Francia, el Gobierno de Albert Lebrun organizó un referéndum entre los soldados españoles para hacerles escoger entre regresar a territorio republicano o pasarse a territorio nacional. Sólo 411 soldados y cinco enfermeras eligieron la segunda opción, mientras que 6.889 soldados viajaron a Cataluña a través de la frontera por Portbou para alegría de los servicios de propaganda del presidente de la República y su lema “Resistir es vencer”.

domingo, 3 de junio de 2018

El cantón de Aguilar


El cementerio de Laspuña estaba inicialmente al lado de la iglesia como en la mayoría de los pueblos (no dispongo de ninguna foto de esa época). Ya antes de la guerra se trasladó a su ubicación actual, el cantón de Aguilar, aunque los féretros se seguían depositando en tumbas en el suelo.
Ya en los 40 empezaron a realizarse algunos enterramientos en unos nichos que construyó Joaquín Betato Pera y que se iban ampliando según las necesidades.
No fue hasta la década de los 60 que se construyeron  los nichos, la obra la realizaron entre dos constructores uno de Barbastro (Maza) y otro de Monzón (El marido de Luisa de Casa Bara) . A finales del siglo pasado se realizó la última ampliación del cementerio con nichos prefabricados  que rompían por completo la estética anterior. Las tendencias arquitectónicas cambian y no me parece mal la utilización de nuevos elementos, así pueden diferenciarse las dos épocas en las que fueron construidos.
Ahora se ha realizado una obra de embellecimiento de la entrada, retirando el revoco de la pared y dejando el muro con la piedra vista. Un buen trabajo que ya será perfecto si se retira de esa zona el contenedor de materiales para reciclar pues así además de librarnos de un elemento que daña a la vista no damos pie al humor negro.(Ep!!!, el humor que no falte, sea del color que sea).


sábado, 2 de junio de 2018

Divina Campo, una pionera en su tiempo.

Texto y noticia http://www.aragondigital.es/

Pionera de su tiempo, Divina Campo afirma que "ser mujer me abrió muchas puertas" y la espontaneidad que hoy ha mostrado queda reflejada en su trabajo donde se puede ver al chófer de un camión repostando en el surtidor del Coso, el dependiente de la tienda de modas coqueteando con una compañera, un galán de la época posando ante un cartel de cine o escenas domésticas en sombríos interiores de posguerra.

Hasta hace unos años se desconocía la existencia de una fotógrafa profesional en la Huesca de los años 50 y hoy Divina Campo, pionera de su tiempo, ha cedido el fondo compuesto por más de 17.000 fotografías. La Vicepresidenta de la Diputación Provincial de Huesca, Elisa Sancho, ha recibido oficialmente este archivo con la firma de un acuerdo que contribuye a llenar un vacío en la fotografía de esa década "y vista con ojos de mujer", tal como ha destacado Sancho, para quien este archivo deja testimonio del "paisaje más humano y real de la sociedad de mediados del siglo XX".

A sus 86 años y con una simpatía y lucidez envidiable, Divina Campo afirma que "ser mujer me abrió muchas puertas, les daba más confianza", ha reconocido mientras contaba que su afición por la fotografía se despertó mientras ayudaba a sacar adelante el trabajo de revelado en el laboratorio fotográfico que había abierto como negocio familiar en la misma casa en la que vivían en el Coso. Sus primeras imágenes se fechan entonces, en el año 1944, pero el grueso de su producción profesional va desde 1954 hasta 1958 que realizó con las cámaras que hoy también ha traído con objetivo de 50 milímetros.

El chófer del camión repostando en el surtidor del Coso, la criada barriendo ante la mirada atenta de la señora, las madres paseando con los niños, el dependiente de la tienda de modas coqueteando con una compañera, un galán de la época posando ante un cartel de cine, escenas domésticas en sombríos interiores de posguerra, grupos de jóvenes paseando por el parque el domingo o niños con caras sucias jugando en una calle del casco histórico... Son algunas de los momentos que captó en la línea de las incipientes estéticas neorrealistas de la fotografía y del cine.

Sus encargos eran los habituales de los profesionales de la época como podían ser retratos infantiles o reportajes fotográficos de bodas y comuniones, pero los peculiares planteamientos de Divina Campo a la hora de planificar y desarrollar su trabajo otorgan a sus fotografías, según ha manifestado Elisa Sancho, "una gran singularidad, alejada de cualquier convencionalismo". Luego pasaron muchos años hasta que los profesionales empezaron a trabajar con la misma libertad que esta mujer mostró en la Huesca de 1950, de ahí que la Vicepresidenta de la DPH haya puesto de relieve su contribución a "una visión igualitaria de la sociedad".

Ha querido tener unas palabras de recuerdo para María Jesús Buil, "quien realmente nos descubrió a esta fotógrafa en el año 2016 y fue consciente de la importancia de su trabajo y de este fondo". El hecho de que hasta entonces no se conociera puede deberse a que la marca comercial que utilizó siguió siendo la de su padre (Fotos M. Campo) su andadura profesional en la ciudad fue breve, entre 1954 y 1958. Después de contraer matrimonio en 1958 y el traslado a Lérida, sus encargos son ya muy ocasionales, dejando de ejercer profesionalmente en 1960. 
Acompañada hoy de sus hermanos, hijos y de sus nietos entre los que se encuentra una joven estudiante de fotografía, Divina recordaba cómo pasó sus años de juventud en Huesca, estudiando en el colegio Santa Ana y luego en el Instituto de Enseñanza Media Ramón y Cajal. Hija de un altoaragonés de Laspuña y su madre de Lérida donde nació, por avatares de la guerra civil su vida transcurrió entre Lérida, Barcelona y finalmente exiliada a Francia, en un campo de refugiados y acogida.

Con un gran sentido del humor, ha ido desgranando las anécdotas de sus trabajos como profesional que empezaron con una boda en Alcañiz, "no había estado nunca en ninguna boda y el cura me tenía que ir dando indicaciones". De los nervios de aquel momento pasa a lo que más elogios recibía que eran los retratos infantiles "porque a todas las madres sus hijos le parecían guapos", pero también cuenta algún problema que se encontró para mujer, "lo que me costó hacer una boda en la iglesia de San Lorenzo...". Y así hasta el centenar "entre las que hubo hasta una en la cárcel", que cubrió con su tarjeta que hoy enseñaba de ‘fotógrafa reporter’ y su número de teléfono de cuatro cifras. 
También contó con encargos de empresas y entidades con fines más publicitarios comerciales, es el caso de las fotografías de la antigua Sociedad Deportiva Huesca, de establecimientos comerciales como el almacén de galletas Loste o actividades de la sección femenina y de centros educativos como el Instituto Ramón y Cajal. También hizo reportajes relacionados con festividades o eventos como el campeonato de ajedrez en el Círculo Oscense, la inauguración del centro de Acción Católica y puntualmente realizó también reportajes fotográficos de vehículos siniestrados (fotografía pericial). También ha habido tiempo de hablar de sus vivencias a lomos de su ciclomotor con una falda y pantalones bombachos debajo y en unos años donde la ciudad ya era conocida como Huesqueta. 

El día de hoy ha sacado a la luz la personalidad de una mujer y un fondo que tiene todavía mucho por descubrir. Después de ingresar de manera temporal para proceder a su estudio y de comenzar el tratamiento documental del archivo, en la actualidad ya se cuenta con más de 6.800 fotografías conservadas, digitalizadas y catalogadas.
Partido de la Unión Deportiva Huesca en el campo de San Jorge 1954
Divina Campo

DIVINA CAMPO
AUTOBIOGRAFÍA
"Nací en Lérida el 27 de diciembre de 1931, hija de Mariano y Carmen, de Laspuña (Huesca) y Lérida respectivamente, de profesión militar y ama de casa, teniendo 4 hijos, Pilar, Divina, Evelio y Mª Carmen.
Por avatares de la guerra civil, mi vida transcurrió entre Lérida, Barcelona y finalmente exiliada a Francia, en un campo de refugiados y acogida. Una vez finalizó, regresé a España, concretamente a Valladolid, donde es destinado mi padre. Allí comienzo mis estudios de primaria en el colegio de El Salvador.
Por nuevo traslado paterno, fijo mi residencia en Huesca, en Coso Alto 88 (ahora 78), continuando mis estudios en el colegio Santa Ana y finalmente en el Instituto de Enseñanza Media Ramón y Cajal.
Durante algunos años, aproveché varios cursos de la sección femenina de instructora en Navas del Marqués (Ávila), El Pardo (Madrid) y Rincón de Goya (Zaragoza), formación recibida muy provechosa para la vida.
Como negocio familiar, mi padre abrió un laboratorio fotográfico, en la misma casa que vivíamos, en el cual me formé y despertó mi afición por la fotografía, ayudando a mi padre para sacar adelante la gran cantidad de trabajo, entregando los revelados y copias en el día, cosa que no era usual en aquellos tiempos.
Amplié mi afición y trabajo, efectuando reportajes, sobre todo de niños en las casas que me llamaban, siguiendo con adolescentes en diversas situaciones, con pianos, flores, mobiliario, espejos, etcétera, lo cual hizo que corriese la voz y al ser mujer facilitaba el entendimiento, que se ampliaba a la familia y amigos.
En 1954, comencé a hacer reportajes de bodas, de las que hice más de un centenar, hasta el año 1958, que unidas al resto de trabajos hacen un total de más de 17.000 fotos. Además de todo lo citado, hacía reportajes y todo para lo que era llamada, como actos, inauguraciones, eventos, exposiciones…
Ceso en la actividad por contraer matrimonio en 1958 con Miguel Peralta Casabón y por destino de su trabajo nos vamos a vivir a Guipúzcoa (Beasáin-Segura), continuando con mis pinitos de fotos en plan familiar.
En 1960 nos trasladamos a Lérida, aunque visitamos Huesca con mucha frecuencia, por tener familia y grandes amigos con los que todavía nos reunimos asiduamente".


miércoles, 30 de mayo de 2018

"Las nadie, las todo,las imprescindibles."

Katerina Buil* (Barbastro 1987), fotógrafa.
*(Es a zagala de Marisol de Casa Lagraza )
Crece en una familia de fotógrafos, viviendo el proceso del cambio analógico a digital, que
transformó por completo el mundo de la fotografía.
Con estudios en Imagen se dedica profesionalmente a la fotografía desde el año 2008.
La naturaleza es su medio predilecto y le interesa sobre todo una fotografía que hable de personas, introspectiva y reflexiva,algo que considera cada vez más difícil de conseguir debido a la multitud de imágenes que percibimos en la actualidad.
Con este proyecto, ganador de la beca BFOTO VISIONADOS 2017, también participará en la Biennal Olot Fotografía 2018

Exposición fotográfica en el Museo Diocesano de Barbastro 
(31 de mayo hasta el 30 de junio) 

MARÍA
"Las nadie, las todo,las imprescindibles."
Leí que lo peor de hacerse vieja es sentir que a nadie le interesa lo que dices.Lo mejor que me ha dado este proyecto, que yo considero tan necesario,ha sido el tiempo que he pasado con su protagonista, mi abuela.
Mi abuela nació en mayo de 1936, y al igual que muchas mujeres vivió y jugó un papel que ha sido fundamental en la vida en el Pirineo.
¿Qué sabemos y qué nos han contado de la vida de las mujeres en el mundo rural durante el siglo XX, tras una guerra y posguerra devastadoras?
En un mundo cada vez más saturado tanto de imágenes como de información...¿a qué y quienes damos visibilidad?



sábado, 26 de mayo de 2018

se realizo el 34 descenso de nabatas

Ver noticia en este ENLACE  a la Asociación de Nabateros del Sobrarbe.


Ha sido la 34 edición del descenso de nabatas por el Cinca.  El viernes se trabajó en  la construcción de las nabatas, se realizó el  homenaje "del cambio de berdugo"en el monolito de Puyarruego  y se proyectó el documental 'Maderadas'. El sábado se aguaron las nabatas y se finalizó la jornada con una cena de confraternización. El domingo a las 8:30 se hizo la ofrenda floral en el monolito de Laspuña, la misa nabatera en la placha ,el almuerzo popular y se inició el descenso a las 11.00 desde el puente de Laspuña para finalizar en el de Aínsa. Descenso sin incidentes y pensando ya en el del próximo año. 



miércoles, 23 de mayo de 2018

El SD Huesca ya es de Primera

Aragón, a suya cultura y as suyas chents siempre hemos estau y seremos de primera.
Y agora la SD Huesca ya ye de Primera en o mundo futbolero.
Norabuena a la ziudat y a tota l'afizión
www.chambretas.es

Ye o Uesca un club de fútbol
con solera en Aragón, 
conoixiu en España
por a suya rasmia e valor.

L'Alcoraz o suyo estadio,
azulgrana a suya color, 
a suya soziedat, esportiva, 
San Lorién o suyo patrón.

Uesca!, Uesca!

L'afizión refirmará porque, 
se gane u se pierda, 
o nuestro club no tien igual.

Uesca!, Uesca!

L'afizión refirmará porque 
somos con o Uesca 
fidels ta cutio, sin reblar!

Naixe en o sisanta 
e en San Chorche chugó, 
e agora como allora
tremola l'afizión.

Ye o Uesca o club de fútbol
que levo en o corazón, 
o brilar d'o suyo escudo
brila en l'Alto Aragón.

O brilar d'o suyo escudo 
brila en l'Alto Aragón.
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Es el Huesca un club de futbol, 
con solera en Aragón. 
Conocido en toda España,
 por su garra y su valor. 

El Alcoraz su estadio, 
Azulgrana su color,
 su Sociedad Deportiva,
 San Lorenzo su patrón.

 ¡HUESCA!
¡HUESCA!

 La afición apoyará,
porque se gane o se pierda
 nuestro club no tiene igual

 ¡HUESCA!
¡HUESCA!

 La afición apoyará,
 porque estamos con el Huesca,
 fieles siempre sin reblar

Nace en el sesenta,
 y en San Jorge jugó,
 y ahora como entonces,
 vibra la afición.

 Es el Huesca el club de futbol,
 que llevo en el corazón,
 el resplandor de su escudo,
 brilla en el Alto Aragón

 El resplandor de su escudo,
 brilla en el Alto Aragón