miércoles, 26 de julio de 2017

La importancia de los montes de Laspuña en el XVIII

Masas forestales para las Armadas: las áreas jurisdiccionales de montes y plantíos (siglos XVI-XVIII).

Plano topografico y con la Explicación de todos los lugares de Cataluña, Aragon, Nauarra y Castilla donde se cultivan y recoge Cañamo y la cantidad anual que hazen, los Hornos de Alquitran,Brea y Betun. La descripción de los Rios Ebro, Zinca, Segre, Aragon , Gálligo, Esca con todos losmontes y bosques inmediatos à estos Rios propios para la construcción de los Navios. Año 1740.

Así, en 1724, se publicó “el escrito de carácter económico de mayor relieve que vio la luz en España en el siglo XVIII”.
Nos referimos a la Theorica, y Practica de Comercio y Marina de Jerónimo de Uztáriz, en una clara respuesta al escenario internacional. Ya en 1717 éste había expresado sus ideas favorables para adaptar el mercantilismo de Colbert a la situación española. Conocedor de los asuntos bélicos por su condición de ¡ngeniero militar en las campañas de finales del XVII y la Guerra de Sucesión,ocupó en Madrid importantes cargos burocráticos en las Secretarías de Guerra y Marina, Consejo de Indias, Junta de Comercio y Secretaría de Hacienda.
Precisamente por ello, Uztáriz prestó en su Teórica granimportancia, concretamente trece capítulos, a los modos de financiar y organizar la defensa de los intereses hispánicos, entendiendo que la prosperidad comercial iba relacionada con una fuerte Marina de Guerra:
“...que se proponga la fabrica, y existencia de muchos, y buenos Baxeles de Guerra, y de trafico, por principal, y primer fundamento para un Comercio util, y grande; siendo cierto, que nunca se podrà conseguir este, sin el apoyo de un considerable Armamento maritimo; ni es dable conservar mucho tiempo una  Armada grande, como la que pide y necessita la constitucion de esta Monarchìa, sin los continuos auxilios de un Comercio muy extendido, y aventajado; de modo, que siendo inseparable estas dos importancias en sus progresos, no puede existir la una sin la otra”.
Correlativamente consideró la importancia de las masas forestales para la consecución de su doble objetivo de competir con las fuerzas navales europeas, salvaguardando el comercio de Indias, dedicando dos capítulos de su obra a la preservación de los montes y su fomento. 
Gracias a ellos, podemos conocer más profundamente la situación forestal de la península a comienzos del XVIII, de la que realizó una interesante descripción, que sucintamente exponemos a continuación:
En el primero de ellos (LXIII) expuso como, habiendo solventado la orografía de diferentes terrenos, se estaban cortando grandes cantidades de maderas de diversas especies en los Pirineos, llevándolos hasta el Ebro y desde allí se conducían al mar. Identificaba “tres fabricas en lo mas aspero, y elevado de aquellos Montes”, de los que se extraían los troncos que eran llevados por carreteras abiertas expresamente para esta tarea hasta la corriente :

– Montes de La Espuña (Aragón).
– Valle de Hecho y Montes de Oza (Aragón).
– Valle del Roncal, “Monte de Maze, Zurizabeiti, Yzaizpera” (Navarra).

Uztáriz narraba cómo los troncos se bajaban mediante almadías que llegaban hasta el puerto tortosino de Alfaques. Consideraba que todas estas operaciones de trasporte, a pesar de ser arduas, terminaban mereciendo la pena pues, no había que desembolsar grandes cantidades de dinero para adquirirlos e el Báltico y desde allí se distribuían a los diferentes astilleros de la Monarquía, redundando todo ello en beneficio público:
“...los referidos Arboles, y demas maderas en el caudaloso Ebro, se conducen por èl, siempre atados, hasta los Alfaques de Tortosa, de donde se transportan, y distribuyen
en diversos Puertos del Mediterraneo, y del Occeano, para el servicio de los Baxeles de Guerra, y Galeras de su Magestad, ni los Navìos del Comercio pendientes, de si estos generos vienen, ò dexan de venir de las Provincias del Norte, ya por la oposición de los temporales, yà, como queda dicho, por la de las guerras, ò interesses encontrados de las Potencias, como sucedia muchas veces por lo passado; escusandose tambien por este motivo, la perdida de la gran cantidad de dinero, que nos sacaban por el valor, y trafico, assi de los Mástiles, y Tablazón...”.
En el segundo capítulo (LXXII), aunque no hablaba de mucha abundancia de robles en el cantábrico, sí afirmaba que aún los había en “suficiente cantidad en los Montes de Navarra, y en los de las Costas desde Guipuzcoa, hasta Galicia inclusives”. Sin embargo apuntaba que los astilleros cantábricos estaban prácticamente paralizados, por lo que se decantaba en desarrollar Arsenal en la Habana ya que “en las Islas, y Tierra Firme de la America tiene Su Magestad de muchas y exquisitas maderas”. En todo caso, consideraba que, de impulsarse un nuevo arsenal en la península, éste debería estar ubicado en Tortosa, pues se encontraría bien abastecida de maderas, brea, cáñamo y jarcia, además de otros Robles catalanes y aragoneses que “estàn asta dos y tres leguas distantes de las orillas del Ebro”, para los que bastaría con trazar una nueva carretera.
.-Alfredo José MARTÍNEZ GONZÁLEZ. Masas forestales para las Armadas: las áreas jurisdiccionalesde montes y plantíos (siglos XVI-XVIII).

Peaje en las pistas de la montaña



Las máquinas expendedoras de tiques a la orilla de algunos caminos del Pirineo son una figura nueva, casi llamativa. Los ayuntamientos del Pirineo, sobre todo en el Sobrarbe, han empezado a cobrar por el acceso en vehículo de motor a pistas de montaña muy transitadas, como la que sube al ibón de Plan desde Saravillo.

La medida, que empezó tímidamente hace dos años, se ha ido extendiendo y cada temporada aumenta el número de consistorios que establecen la obligación de pagar para poder usar algunos servicios o infraestructuras.

Los responsables municipales argumentan que el dinero recaudado se dedica al mantenimiento de los caminos y redunda en la mejora de la red de pistas. Pero en las empresas de aventura las cosas se ven de otra manera.

«El cobro por el uso de caminos públicos puede reducir la afluencia de turistas, cuando el objetivo debería ser favorecer la llegada de visitantes», lamenta Nacho Cifuentes, responsable de la Asociación de Empresas de Turismo Deportivo de Aragón (Aetda) en el Sobrarbe. «Eso es importar usos de la ciudad, donde se cobra por todo, e implantarlos por las buenas en las zonas rurales», afirma.

Como ejemplo pone dos pistas que suben a Peña Montañesa desde el pueblo de Laspuña. «Desde este año, a los particulares les cuesta tres euros por viaje, pero las empresas que suben a aficionados a la bici de montaña para que puedan hacer descenso tienen que pagar 500 euros por la temporada completa», informa. El resultado, dice, es que los taxistas han decidido no hacer ese trayecto «porque no les sale rentable».

ACEPTACIÓN // Sin embargo, en el Ayuntamiento de Laspuña consideran que se trata de un precio «razonable» y «justificado». «Se paga por vehículo, no por número de personas, y se trata de una cantidad asumible», subraya Antonio Castillo, alcalde de la localidad sobrarbense. De hecho, añade, «la mayoría de la gente lo ha aceptado».

Bielsa es otro de los municipios que, a partir de este verano, ha decidido cobrar por circular por algunas de sus pistas, en concreto las que conducen a La Estiva, Ruego y Montiniés. El precio estipulado será de uno o dos euros por vehículo.

DESTROZOS // «Teníamos que hacer algo porque, de tanto usarlas, las pistas se deterioran y se quejan los ganaderos y otros usuarios», señala Pedro Sampietro, concejal del pueblo pirenaico. La ventaja del sistema de cobro, apunta, es que el dinero obtenido se reinvertirá en la montaña. «Lo que se obtenga se gastará en compactar el firme, limpiar las cunetas y mejorar la señalización», manifiesta.

Además, señala Sampietro, el ayuntamiento correrá con el gasto del acondicionamiento de las fuentes, la creación de miradores con paneles explicativos y el mantenimiento de los cortafuegos, «de forma que todo lo recaudado vuelve a la montaña».

Por otro lado, en los pueblos partidarios de cobrar por el uso de pistas han comprobado que el paso de todoterrenos y otros vehículos provoca destrozos en los caminos que luego es necesario arreglar.

Pero Cifuentes considera que la reinversión de los ingresos por el uso de pistas «no se ha notado». «Yo diría que los caminos siguen en bastante mal estado», opina.

El alcalde de Laspuña sale en defensa de la labor de los municipios. «Nuestro término tiene más de 60 kilómetros de caminos que cuesta mucho dinero mantener», argumenta. Solo el año pasado, el pueblo se gastó 40.000 euros en el cuidado de «algunas» de las pistas.

Desde su punto de vista, la atención que se presta a la red de caminos hace que estos se encuentren «en las mejores condiciones posibles». Pero se trata, añade, de uno de los muchos gastos que deben soportar las arcas municipales. «Los ayuntamientos pequeños estamos ahogados porque tenemos que dar muchos servicios y se ponen muchas cortapisas burocráticas a la explotación del monte», sostiene Castillo. Hasta hace unos años, explica, la extracción de madera daba beneficios suficientes para mantener las pistas.

Pero, de un tiempo a esta parte, se ejerce un férreo control sobre las talas, de forma que, si se exceptúan los pastos, «el monte se ha quedado solo para el ocio».

En la Asociación de Empresas de Turismo Deportivo de Aragón creen que el rendimiento económico del cobro por el paso por las pistas será limitado. «No hay apenas vigilancia y no todos pagan», advierte Cifuentes.

(http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/aragon/cobro-uso-pistas-montana-extiende-pirineo_1211994.html)

lunes, 3 de julio de 2017

Montañeses "Cerretanos"


Un acercamiento por B.Mascaray a nuestros ancestros prerromanos, los hombres de la montaña, los montañeses

CERRETANOS
Etnonimia
 Los historiadores patrios, cuando tratan de los habitantes prerromanos de Iberia o Ispania, suelen señalar sobre la piel de toro unos espacios a los que se aplica el nombre del “pueblo” que, se supone, lo habitó: lusitanos, vacceos, vetones, arévacos, edetanos, contestanos, carpetanos, oretanos, turdetanos, etc. Nadie se atreve a señalar los límites de sus territorios, porque las noticias son insuficientes o erróneas, y porque, con seguridad, muchos otros pueblos ignotos se intercalaban entre los nombrados; ni a señalar categóricamente la etnia a la que pertenecían y ello, no porque dentro de cada pueblo existieran varias distintas, sino porque no se distinguía en nada substancial de la de sus vecinos; ni a describir con alguna garantía la cultura que poseían, si ibérica o celta, creándose (sacándola de muy poco) la entelequia de los pueblos celtíberos, los cuales, como ya hemos demostrado ampliamente, hablaban y escribían en una purísima lengua ibérica. Añadamos un nuevo argumento fundamental: tales pueblos no poseyeron jamás una organización política o administrativa, ni estable ni accidental (lo que no obsta a las movilizaciones amplias en casos de calamidad o guerra) común a todas las ciudades, poblaciones o pueblos de cualquier tamaño, aldeas, villas, casas o lugares de residencia; en cambio, sí la poseía cada ciudad con sus anejos, cada pueblo grande con sus adjuntos más pequeños y con sus aldeas. La configuración actual en base a municipios exclusivamente capitalinos o con una capital –mayor o menor- con uno o más anejos, estuvo plenamente vigente en la España prerromana. Los testimonios son numerosísimos y avientan cualquier asomo de duda: el órgano rector, así llamado por los propios iberos, era La Junta, siempre colegiada y compuesta por los ancianos (primacía de la edad y la experiencia pues “el abuelo registra la tradición”, según declara el fragmento de estatua descrito por Jürgen Untermann (1), página 620) o por los notables (primacía del mérito). Un ejemplo perfecto (pues, además, es muy breve) lo constituye el texto del objeto claviforme, colección Turiel nº 13, tratado por Martín Almagro-Gorbea (2), que dice así: “La Junta recta parece difícil: indicios de riadas (obras públicas), amonestar las infracciones (administración de justicia), defectos de las personas (enseñanza, asesoramiento, ayuda)”.

Todo lo anterior es igualmente aplicable a los pueblos prerromanos del norte de Iberia: galaicos, astures, cántabros, vascones, yacetanos, cerretanos, ilergetes, layetanos, indigetes, ilercabones, etc. Por ejemplo, al hablar de los cántabros, Plinio el Viejo (3) dice lo siguiente: “Siguen la región de los cántabros con nueve pueblos, el río Sauga y el Puerto de la Victoria de los Juliobrigenses; a cuarenta mil pasos de aquí están las fuentes del Ebro; el puerto Blendio, los orgenomescos pertenecientes a los cántabros, Veseyasueca, puerto de éstos…”. También por esta zona van apareciendo nuevos pueblos interpuestos: bárdulos, caristios, autrigones, túrmogos, berones, belos, titos, lusones, sedetanos, olcades… Planteemos ya la cuestión: si estos llamados “pueblos” prerromanos no tienen un territorio bien definido, ni poseen diferencias étnicas relevantes, ni culturas contrapuestas, ni organización político-administrativa general para todos sus lugares y habitantes, ¿qué son en realidad?. La respuesta más clara la daremos por vía comparativa: ¿qué son los maragatos, o los ampurdaneses, manchegos, montañeses de Santander o los riojanos antes del Estado de las Autonomías?. La comprobación rigurosa de que tales denominaciones no responden a ningún criterio fundamental se hace mediante el análisis lingüístico de las mismas. Así, los baliarides (baleáricos) son “los que se valen (viven) de los corderos”; los indigetes, “los que siegan montones de hierba que se guarda en silos”; los bastetanos, “los que revientan de trabajo a los burros”, etc.

Tenemos bastante información sobre los cerretanos. Estrabón (4) nos dice: “Del propio Pyrene… en cuanto a la zona central, configura valles con buenas condiciones de habitabilidad. Los ocupan en su mayor parte los cerretanos, de raza ibérica, entre los cuales se preparan excelentes jamones que rivalizan con los de Cibira y proporcionan no pocos ingresos a sus gentes”. Ninguna duda sobre la identidad ibérica de los cerretanos pues, además, como explica Francisco Marco Simón (5), “eran iberos, extremo confirmado por las inscripciones rupestres – de fecha avanzada; ss II-I a.e. – de la Cerdaña, que recibe de ellos su nombre”. Julio Rodríguez González (6) nos relata la lucha de Roma contra los cerretanos y su sometimiento final: Durante el Segundo Triunvirato, Octaviano unificó el mando de las provincias Citerior y Ulterior en la persona del procónsul Domicio Calvino y “nada más asumir el mando, Calvino tuvo problemas en una región que no los había dado desde hacía mucho tiempo, la zona pirenaica entre las actuales provincias de Huesca y Lérida, donde habitaba la tribu ibérica de los cerretanos, un pueblo de menor nivel cultural que otros ibéricos que le rodeaban. No sabemos el porqué de la sublevación …, aunque cabe la posibilidad de que no fuese totalmente una sublevación, sino que también fuese una guerra de conquista de los últimos valles aún no sometidos de los montes Pyrenaei centro-orientales. El gobernador envió contra los indígenas un contingente militar, compuesto de un número indeterminado de soldados, muchos de los cuales es probable que fuesen auxiliares hispanos, pues cuando los cerretanos los emboscaron y derrotaron, los supervivientes se pasaron a los vencedores. Enterado el procónsul, tomó en persona el mando de sus restantes tropas (también en número desconocido)… Estableció su base probablemente en Osca, lo que indicaría que la zona de operaciones estaría en los Pyrenaei centrales, y lo primero que hizo fue conseguir cercar a los que se habían pasado al enemigo y proceder a su diezmo. Una vez restaurada la disciplina, Calvino atacó a los cerretanos, los venció y pacificó la comarca, sin que las fuentes nos informen en este caso de represalias. La victoria debió de ser grande, pues a su regreso a Roma Calvino celebró un triunfo”. 

Hemos visto a los cerretanos por tierras de la Cerdaña; después, combatidos por Calvino en las comarcas orientales de Huesca (Sobrarbe y Ribagorza) y occidentales de Lérida (L´Alta Ribagorça, Pallars, L´Urgell, La Cerdaña). Muchos otros autores abundan en esta última idea: Guillermo Fatás. Juan Santos Yanguas (7), José R. Pellón (8), Martín Almagro y tres más (9), F. Villar y B.M. Prósper, etc. Pero ya Plinio el Viejo (10) escribía: “Después de éstos, yendo hacia el interior en el orden en que se los nombrará, al pie del Pirineo, los ausetanos, los jacetanos y a lo largo del Pirineo, los cerretanos y finalmente los vascones”. Y abundando en este desplazamiento hacia el Oeste, “las fuentes musulmanas y cristianas de los ss. VIII a XI mencionan a los cerretanos en los valles occidentales de Aragón y orientales de Navarra…” (F. Marco Simón, op. cit.). Si, por una parte, la denominación del “pueblo” cerretano no supone (como en todos los demás casos) una identificación esencial (etnia, cultura, unidad política-social) y, además le vemos danzar desde el Pirineo oriental al occidental, debemos preguntarnos: ¿Existió realmente este “pueblo”, con toda la vaguedad que el entrecomillado conlleva, o fue una simple entelequia?. Ya hemos adelantado la solución: debemos analizar el término (etnónimo) cerretano.

 Una buena parte de los etnónimos ibéricos terminan en –anus o –ani, sufijo latino de filiación u origen que se aplica a un nombre o composición preexistente, normalmente de origen ibérico. Se contraponen a otra serie, menos numerosa, en la que terminan con el sufijo ibérico –te o –de. En “cerretano” estamos en el primer supuesto y, por consiguiente, zerreta-ani valdrá por “los habitantes de Zerreta”. Este nombre es una derivación ibérica formada por zerra, sierra, cordillera, montaña, más el pluralizante –eta. El enlace se efectúa con elipsis al final del primer término: zerr(a)eta. El significado de zerreta será por tanto “las montañas”, o bien, utilizando el singular colectivo, La Montaña. He aquí la piedra maestra que hace cuadrar todos los desajustes anteriores: los cerretanos son los habitantes de La Montaña o, si se quiere, “los montañeses”, apelativo idóneo, aún hoy en día, para todo habitante del Pirineo, oriental, central u occidental.

 "http://iberiasegunmascaray.es/cerretanos"

Jürgen Untermann, Monumenta linguarun hispanicarum, Wiesbaden 1.990.
Martín Almagro Gorbea, Epigrafía prerromana, Madrid 2.003.
Plinio el Viejo, Historia Natural, libro IV, 20, 34.      
Estrabón, Geografía, libro III, 4,
F. Marco Simón, La emergencia de los pueblos pirenaicos antiguos, Navarra 1961-1.998.
F. Rodríguez González, La resistencia hispana contra Roma, Madrid 2.010.
J. Santos Yanguas, Los pueblos de la España antigua, Madrid 1.999.
J.R. Pellón, Íberos, Espasa, Madrid 2.001.
Almagro, Arteaga, Blech y Schubart, Protohistoria de la Península ibérica, Barna. 2.009.
Plinio el Viejo, Historia Natural, III, 3, 19-22.
Francisco Villar y Blanca Prósper, Vascos, celtas e indoeuropeos, Salamanca 2.005.

Domingo Subías D.E.P


El domingo falleció mosén Domingo Subías, párroco de Laspaúles 

Domingo Subías, tenía 75 años de edad (nació en 1941) fue ordenado en  1967 y llevaba más de 40 años como párroco de Laspaúles.
Subías fue quien encontró en 1983,los documentos  manuscritos que hacían referencia a la ejecución de 25 mujeres por practicar la brujería .
Fue durante un periodo de su vida el párroco de Laspuña, donde dinamizó la vida cultural creando un club social "Club Nabata" . Trajo aires de modernidad y cercanía entre el clero y el pueblo.
Descansa en paz Domingo.

domingo, 2 de julio de 2017

Placa de hermanamiento



Los vecinos de Saint Santin ya han emprendido el camino de regreso hacia sus casas tras haber pasado el fin de semana en Laspuña.
En este tercer encuentro entre las dos poblaciones  se ha descubierto una placa donde queda constancia del hermanamiento.
La placa adosada a un monolito levantado con tosca se ha colocado en "A Revuelta",justo a la entrada de Laspuña. 
Una de las actividades de este fin de semana ha sido la visita guiada al Monasterio de San Victorián.
En este enlace a Sobrarbedigital podéis ver la galería de fotos de la visita al monasterio.

viernes, 30 de junio de 2017

Nos gustan las fiestas.

Cena de Jubilados en Casa de Sidora

Todo preparado para recibir a los visitantes de Saint Santin

La fiesta es un concepto  del que su sola mención ya nos hace pensar en diversión, alegría y entretenimiento, y claro ello tiene que ver con que justamente una fiesta es una celebración, un evento que se lleva a cabo con la misión de festejar algo y por supuesto su preparación y desarrollo  generan ,en las personas que participan, una sensación de bienestar que facilita la relación  entre las comunidades. 
Siempre, sin ningún tipo de excepción , el concepto de fiesta se encuentra asociado a la diversión, al regocijo y a la buena convivencia.
El pasado fin de semana se celebró en Casa de Sidora la comida de los Jubilados  ( Ceresa, el Casal, Socastiello y Laspuña) que finalizaron el evento con una sesión de baile  que  que estuvo amenizada por los incombustibles "Nabata Grup"
Y este fin de semana continuaremos con los festejos,  vuelven a visitarnos los vecinos de Saint Santin en el tercer encuentro de hermanamiento. Ya esta todo preparado, la carpa montada y los vecinos contando las horas en el reloj del campanario.

sábado, 17 de junio de 2017

A mediaus de chunio


Encara semos a mediaus de chunio y Lorien apreta con ganas, os saputos de l'orache dizen que ista semana refrescara, que no pasaremos d'os ventigüeito y que puet estar que o martes u o mierques resulten nublaus pero sin pleber.
Istos diyas en Laspuña (A Espuña) a chent do lugar busca a sombra pa fer a charradeta , mientras que as veraniantas de l'atri cote da muga gambian por o sol sin denguna preocupazión.
Y charrando de l'atri cote, os diyas 1 y 2 de chulio se fará  en o nuestro lugar o III alcuentro de chermanor con Saint Santin.
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Todavía estamos a mediados de Junio y Lorenzo nos hace sudar con ganas, los entendidos en meteorología dicen que esta semana bajaran las temperaturas y que no superaremos los 28 grados y que a mediados de semana aparecerán algunas nubes que no dejaran caer nada de lluvia.
Estos días de calor la gente de Laspuña busca la sombra para pasar el tiempo mientras las turistas pasean por las calles sin preocuparse por el sol.
A primeros de Julio se celebrara el III encuentro de hermanamiento entre Laspuña y el municipio francés de San Santin

miércoles, 26 de julio de 2017

La importancia de los montes de Laspuña en el XVIII

Masas forestales para las Armadas: las áreas jurisdiccionales de montes y plantíos (siglos XVI-XVIII).

Plano topografico y con la Explicación de todos los lugares de Cataluña, Aragon, Nauarra y Castilla donde se cultivan y recoge Cañamo y la cantidad anual que hazen, los Hornos de Alquitran,Brea y Betun. La descripción de los Rios Ebro, Zinca, Segre, Aragon , Gálligo, Esca con todos losmontes y bosques inmediatos à estos Rios propios para la construcción de los Navios. Año 1740.

Así, en 1724, se publicó “el escrito de carácter económico de mayor relieve que vio la luz en España en el siglo XVIII”.
Nos referimos a la Theorica, y Practica de Comercio y Marina de Jerónimo de Uztáriz, en una clara respuesta al escenario internacional. Ya en 1717 éste había expresado sus ideas favorables para adaptar el mercantilismo de Colbert a la situación española. Conocedor de los asuntos bélicos por su condición de ¡ngeniero militar en las campañas de finales del XVII y la Guerra de Sucesión,ocupó en Madrid importantes cargos burocráticos en las Secretarías de Guerra y Marina, Consejo de Indias, Junta de Comercio y Secretaría de Hacienda.
Precisamente por ello, Uztáriz prestó en su Teórica granimportancia, concretamente trece capítulos, a los modos de financiar y organizar la defensa de los intereses hispánicos, entendiendo que la prosperidad comercial iba relacionada con una fuerte Marina de Guerra:
“...que se proponga la fabrica, y existencia de muchos, y buenos Baxeles de Guerra, y de trafico, por principal, y primer fundamento para un Comercio util, y grande; siendo cierto, que nunca se podrà conseguir este, sin el apoyo de un considerable Armamento maritimo; ni es dable conservar mucho tiempo una  Armada grande, como la que pide y necessita la constitucion de esta Monarchìa, sin los continuos auxilios de un Comercio muy extendido, y aventajado; de modo, que siendo inseparable estas dos importancias en sus progresos, no puede existir la una sin la otra”.
Correlativamente consideró la importancia de las masas forestales para la consecución de su doble objetivo de competir con las fuerzas navales europeas, salvaguardando el comercio de Indias, dedicando dos capítulos de su obra a la preservación de los montes y su fomento. 
Gracias a ellos, podemos conocer más profundamente la situación forestal de la península a comienzos del XVIII, de la que realizó una interesante descripción, que sucintamente exponemos a continuación:
En el primero de ellos (LXIII) expuso como, habiendo solventado la orografía de diferentes terrenos, se estaban cortando grandes cantidades de maderas de diversas especies en los Pirineos, llevándolos hasta el Ebro y desde allí se conducían al mar. Identificaba “tres fabricas en lo mas aspero, y elevado de aquellos Montes”, de los que se extraían los troncos que eran llevados por carreteras abiertas expresamente para esta tarea hasta la corriente :

– Montes de La Espuña (Aragón).
– Valle de Hecho y Montes de Oza (Aragón).
– Valle del Roncal, “Monte de Maze, Zurizabeiti, Yzaizpera” (Navarra).

Uztáriz narraba cómo los troncos se bajaban mediante almadías que llegaban hasta el puerto tortosino de Alfaques. Consideraba que todas estas operaciones de trasporte, a pesar de ser arduas, terminaban mereciendo la pena pues, no había que desembolsar grandes cantidades de dinero para adquirirlos e el Báltico y desde allí se distribuían a los diferentes astilleros de la Monarquía, redundando todo ello en beneficio público:
“...los referidos Arboles, y demas maderas en el caudaloso Ebro, se conducen por èl, siempre atados, hasta los Alfaques de Tortosa, de donde se transportan, y distribuyen
en diversos Puertos del Mediterraneo, y del Occeano, para el servicio de los Baxeles de Guerra, y Galeras de su Magestad, ni los Navìos del Comercio pendientes, de si estos generos vienen, ò dexan de venir de las Provincias del Norte, ya por la oposición de los temporales, yà, como queda dicho, por la de las guerras, ò interesses encontrados de las Potencias, como sucedia muchas veces por lo passado; escusandose tambien por este motivo, la perdida de la gran cantidad de dinero, que nos sacaban por el valor, y trafico, assi de los Mástiles, y Tablazón...”.
En el segundo capítulo (LXXII), aunque no hablaba de mucha abundancia de robles en el cantábrico, sí afirmaba que aún los había en “suficiente cantidad en los Montes de Navarra, y en los de las Costas desde Guipuzcoa, hasta Galicia inclusives”. Sin embargo apuntaba que los astilleros cantábricos estaban prácticamente paralizados, por lo que se decantaba en desarrollar Arsenal en la Habana ya que “en las Islas, y Tierra Firme de la America tiene Su Magestad de muchas y exquisitas maderas”. En todo caso, consideraba que, de impulsarse un nuevo arsenal en la península, éste debería estar ubicado en Tortosa, pues se encontraría bien abastecida de maderas, brea, cáñamo y jarcia, además de otros Robles catalanes y aragoneses que “estàn asta dos y tres leguas distantes de las orillas del Ebro”, para los que bastaría con trazar una nueva carretera.
.-Alfredo José MARTÍNEZ GONZÁLEZ. Masas forestales para las Armadas: las áreas jurisdiccionalesde montes y plantíos (siglos XVI-XVIII).

Peaje en las pistas de la montaña



Las máquinas expendedoras de tiques a la orilla de algunos caminos del Pirineo son una figura nueva, casi llamativa. Los ayuntamientos del Pirineo, sobre todo en el Sobrarbe, han empezado a cobrar por el acceso en vehículo de motor a pistas de montaña muy transitadas, como la que sube al ibón de Plan desde Saravillo.

La medida, que empezó tímidamente hace dos años, se ha ido extendiendo y cada temporada aumenta el número de consistorios que establecen la obligación de pagar para poder usar algunos servicios o infraestructuras.

Los responsables municipales argumentan que el dinero recaudado se dedica al mantenimiento de los caminos y redunda en la mejora de la red de pistas. Pero en las empresas de aventura las cosas se ven de otra manera.

«El cobro por el uso de caminos públicos puede reducir la afluencia de turistas, cuando el objetivo debería ser favorecer la llegada de visitantes», lamenta Nacho Cifuentes, responsable de la Asociación de Empresas de Turismo Deportivo de Aragón (Aetda) en el Sobrarbe. «Eso es importar usos de la ciudad, donde se cobra por todo, e implantarlos por las buenas en las zonas rurales», afirma.

Como ejemplo pone dos pistas que suben a Peña Montañesa desde el pueblo de Laspuña. «Desde este año, a los particulares les cuesta tres euros por viaje, pero las empresas que suben a aficionados a la bici de montaña para que puedan hacer descenso tienen que pagar 500 euros por la temporada completa», informa. El resultado, dice, es que los taxistas han decidido no hacer ese trayecto «porque no les sale rentable».

ACEPTACIÓN // Sin embargo, en el Ayuntamiento de Laspuña consideran que se trata de un precio «razonable» y «justificado». «Se paga por vehículo, no por número de personas, y se trata de una cantidad asumible», subraya Antonio Castillo, alcalde de la localidad sobrarbense. De hecho, añade, «la mayoría de la gente lo ha aceptado».

Bielsa es otro de los municipios que, a partir de este verano, ha decidido cobrar por circular por algunas de sus pistas, en concreto las que conducen a La Estiva, Ruego y Montiniés. El precio estipulado será de uno o dos euros por vehículo.

DESTROZOS // «Teníamos que hacer algo porque, de tanto usarlas, las pistas se deterioran y se quejan los ganaderos y otros usuarios», señala Pedro Sampietro, concejal del pueblo pirenaico. La ventaja del sistema de cobro, apunta, es que el dinero obtenido se reinvertirá en la montaña. «Lo que se obtenga se gastará en compactar el firme, limpiar las cunetas y mejorar la señalización», manifiesta.

Además, señala Sampietro, el ayuntamiento correrá con el gasto del acondicionamiento de las fuentes, la creación de miradores con paneles explicativos y el mantenimiento de los cortafuegos, «de forma que todo lo recaudado vuelve a la montaña».

Por otro lado, en los pueblos partidarios de cobrar por el uso de pistas han comprobado que el paso de todoterrenos y otros vehículos provoca destrozos en los caminos que luego es necesario arreglar.

Pero Cifuentes considera que la reinversión de los ingresos por el uso de pistas «no se ha notado». «Yo diría que los caminos siguen en bastante mal estado», opina.

El alcalde de Laspuña sale en defensa de la labor de los municipios. «Nuestro término tiene más de 60 kilómetros de caminos que cuesta mucho dinero mantener», argumenta. Solo el año pasado, el pueblo se gastó 40.000 euros en el cuidado de «algunas» de las pistas.

Desde su punto de vista, la atención que se presta a la red de caminos hace que estos se encuentren «en las mejores condiciones posibles». Pero se trata, añade, de uno de los muchos gastos que deben soportar las arcas municipales. «Los ayuntamientos pequeños estamos ahogados porque tenemos que dar muchos servicios y se ponen muchas cortapisas burocráticas a la explotación del monte», sostiene Castillo. Hasta hace unos años, explica, la extracción de madera daba beneficios suficientes para mantener las pistas.

Pero, de un tiempo a esta parte, se ejerce un férreo control sobre las talas, de forma que, si se exceptúan los pastos, «el monte se ha quedado solo para el ocio».

En la Asociación de Empresas de Turismo Deportivo de Aragón creen que el rendimiento económico del cobro por el paso por las pistas será limitado. «No hay apenas vigilancia y no todos pagan», advierte Cifuentes.

(http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/aragon/cobro-uso-pistas-montana-extiende-pirineo_1211994.html)

lunes, 3 de julio de 2017

Montañeses "Cerretanos"


Un acercamiento por B.Mascaray a nuestros ancestros prerromanos, los hombres de la montaña, los montañeses

CERRETANOS
Etnonimia
 Los historiadores patrios, cuando tratan de los habitantes prerromanos de Iberia o Ispania, suelen señalar sobre la piel de toro unos espacios a los que se aplica el nombre del “pueblo” que, se supone, lo habitó: lusitanos, vacceos, vetones, arévacos, edetanos, contestanos, carpetanos, oretanos, turdetanos, etc. Nadie se atreve a señalar los límites de sus territorios, porque las noticias son insuficientes o erróneas, y porque, con seguridad, muchos otros pueblos ignotos se intercalaban entre los nombrados; ni a señalar categóricamente la etnia a la que pertenecían y ello, no porque dentro de cada pueblo existieran varias distintas, sino porque no se distinguía en nada substancial de la de sus vecinos; ni a describir con alguna garantía la cultura que poseían, si ibérica o celta, creándose (sacándola de muy poco) la entelequia de los pueblos celtíberos, los cuales, como ya hemos demostrado ampliamente, hablaban y escribían en una purísima lengua ibérica. Añadamos un nuevo argumento fundamental: tales pueblos no poseyeron jamás una organización política o administrativa, ni estable ni accidental (lo que no obsta a las movilizaciones amplias en casos de calamidad o guerra) común a todas las ciudades, poblaciones o pueblos de cualquier tamaño, aldeas, villas, casas o lugares de residencia; en cambio, sí la poseía cada ciudad con sus anejos, cada pueblo grande con sus adjuntos más pequeños y con sus aldeas. La configuración actual en base a municipios exclusivamente capitalinos o con una capital –mayor o menor- con uno o más anejos, estuvo plenamente vigente en la España prerromana. Los testimonios son numerosísimos y avientan cualquier asomo de duda: el órgano rector, así llamado por los propios iberos, era La Junta, siempre colegiada y compuesta por los ancianos (primacía de la edad y la experiencia pues “el abuelo registra la tradición”, según declara el fragmento de estatua descrito por Jürgen Untermann (1), página 620) o por los notables (primacía del mérito). Un ejemplo perfecto (pues, además, es muy breve) lo constituye el texto del objeto claviforme, colección Turiel nº 13, tratado por Martín Almagro-Gorbea (2), que dice así: “La Junta recta parece difícil: indicios de riadas (obras públicas), amonestar las infracciones (administración de justicia), defectos de las personas (enseñanza, asesoramiento, ayuda)”.

Todo lo anterior es igualmente aplicable a los pueblos prerromanos del norte de Iberia: galaicos, astures, cántabros, vascones, yacetanos, cerretanos, ilergetes, layetanos, indigetes, ilercabones, etc. Por ejemplo, al hablar de los cántabros, Plinio el Viejo (3) dice lo siguiente: “Siguen la región de los cántabros con nueve pueblos, el río Sauga y el Puerto de la Victoria de los Juliobrigenses; a cuarenta mil pasos de aquí están las fuentes del Ebro; el puerto Blendio, los orgenomescos pertenecientes a los cántabros, Veseyasueca, puerto de éstos…”. También por esta zona van apareciendo nuevos pueblos interpuestos: bárdulos, caristios, autrigones, túrmogos, berones, belos, titos, lusones, sedetanos, olcades… Planteemos ya la cuestión: si estos llamados “pueblos” prerromanos no tienen un territorio bien definido, ni poseen diferencias étnicas relevantes, ni culturas contrapuestas, ni organización político-administrativa general para todos sus lugares y habitantes, ¿qué son en realidad?. La respuesta más clara la daremos por vía comparativa: ¿qué son los maragatos, o los ampurdaneses, manchegos, montañeses de Santander o los riojanos antes del Estado de las Autonomías?. La comprobación rigurosa de que tales denominaciones no responden a ningún criterio fundamental se hace mediante el análisis lingüístico de las mismas. Así, los baliarides (baleáricos) son “los que se valen (viven) de los corderos”; los indigetes, “los que siegan montones de hierba que se guarda en silos”; los bastetanos, “los que revientan de trabajo a los burros”, etc.

Tenemos bastante información sobre los cerretanos. Estrabón (4) nos dice: “Del propio Pyrene… en cuanto a la zona central, configura valles con buenas condiciones de habitabilidad. Los ocupan en su mayor parte los cerretanos, de raza ibérica, entre los cuales se preparan excelentes jamones que rivalizan con los de Cibira y proporcionan no pocos ingresos a sus gentes”. Ninguna duda sobre la identidad ibérica de los cerretanos pues, además, como explica Francisco Marco Simón (5), “eran iberos, extremo confirmado por las inscripciones rupestres – de fecha avanzada; ss II-I a.e. – de la Cerdaña, que recibe de ellos su nombre”. Julio Rodríguez González (6) nos relata la lucha de Roma contra los cerretanos y su sometimiento final: Durante el Segundo Triunvirato, Octaviano unificó el mando de las provincias Citerior y Ulterior en la persona del procónsul Domicio Calvino y “nada más asumir el mando, Calvino tuvo problemas en una región que no los había dado desde hacía mucho tiempo, la zona pirenaica entre las actuales provincias de Huesca y Lérida, donde habitaba la tribu ibérica de los cerretanos, un pueblo de menor nivel cultural que otros ibéricos que le rodeaban. No sabemos el porqué de la sublevación …, aunque cabe la posibilidad de que no fuese totalmente una sublevación, sino que también fuese una guerra de conquista de los últimos valles aún no sometidos de los montes Pyrenaei centro-orientales. El gobernador envió contra los indígenas un contingente militar, compuesto de un número indeterminado de soldados, muchos de los cuales es probable que fuesen auxiliares hispanos, pues cuando los cerretanos los emboscaron y derrotaron, los supervivientes se pasaron a los vencedores. Enterado el procónsul, tomó en persona el mando de sus restantes tropas (también en número desconocido)… Estableció su base probablemente en Osca, lo que indicaría que la zona de operaciones estaría en los Pyrenaei centrales, y lo primero que hizo fue conseguir cercar a los que se habían pasado al enemigo y proceder a su diezmo. Una vez restaurada la disciplina, Calvino atacó a los cerretanos, los venció y pacificó la comarca, sin que las fuentes nos informen en este caso de represalias. La victoria debió de ser grande, pues a su regreso a Roma Calvino celebró un triunfo”. 

Hemos visto a los cerretanos por tierras de la Cerdaña; después, combatidos por Calvino en las comarcas orientales de Huesca (Sobrarbe y Ribagorza) y occidentales de Lérida (L´Alta Ribagorça, Pallars, L´Urgell, La Cerdaña). Muchos otros autores abundan en esta última idea: Guillermo Fatás. Juan Santos Yanguas (7), José R. Pellón (8), Martín Almagro y tres más (9), F. Villar y B.M. Prósper, etc. Pero ya Plinio el Viejo (10) escribía: “Después de éstos, yendo hacia el interior en el orden en que se los nombrará, al pie del Pirineo, los ausetanos, los jacetanos y a lo largo del Pirineo, los cerretanos y finalmente los vascones”. Y abundando en este desplazamiento hacia el Oeste, “las fuentes musulmanas y cristianas de los ss. VIII a XI mencionan a los cerretanos en los valles occidentales de Aragón y orientales de Navarra…” (F. Marco Simón, op. cit.). Si, por una parte, la denominación del “pueblo” cerretano no supone (como en todos los demás casos) una identificación esencial (etnia, cultura, unidad política-social) y, además le vemos danzar desde el Pirineo oriental al occidental, debemos preguntarnos: ¿Existió realmente este “pueblo”, con toda la vaguedad que el entrecomillado conlleva, o fue una simple entelequia?. Ya hemos adelantado la solución: debemos analizar el término (etnónimo) cerretano.

 Una buena parte de los etnónimos ibéricos terminan en –anus o –ani, sufijo latino de filiación u origen que se aplica a un nombre o composición preexistente, normalmente de origen ibérico. Se contraponen a otra serie, menos numerosa, en la que terminan con el sufijo ibérico –te o –de. En “cerretano” estamos en el primer supuesto y, por consiguiente, zerreta-ani valdrá por “los habitantes de Zerreta”. Este nombre es una derivación ibérica formada por zerra, sierra, cordillera, montaña, más el pluralizante –eta. El enlace se efectúa con elipsis al final del primer término: zerr(a)eta. El significado de zerreta será por tanto “las montañas”, o bien, utilizando el singular colectivo, La Montaña. He aquí la piedra maestra que hace cuadrar todos los desajustes anteriores: los cerretanos son los habitantes de La Montaña o, si se quiere, “los montañeses”, apelativo idóneo, aún hoy en día, para todo habitante del Pirineo, oriental, central u occidental.

 "http://iberiasegunmascaray.es/cerretanos"

Jürgen Untermann, Monumenta linguarun hispanicarum, Wiesbaden 1.990.
Martín Almagro Gorbea, Epigrafía prerromana, Madrid 2.003.
Plinio el Viejo, Historia Natural, libro IV, 20, 34.      
Estrabón, Geografía, libro III, 4,
F. Marco Simón, La emergencia de los pueblos pirenaicos antiguos, Navarra 1961-1.998.
F. Rodríguez González, La resistencia hispana contra Roma, Madrid 2.010.
J. Santos Yanguas, Los pueblos de la España antigua, Madrid 1.999.
J.R. Pellón, Íberos, Espasa, Madrid 2.001.
Almagro, Arteaga, Blech y Schubart, Protohistoria de la Península ibérica, Barna. 2.009.
Plinio el Viejo, Historia Natural, III, 3, 19-22.
Francisco Villar y Blanca Prósper, Vascos, celtas e indoeuropeos, Salamanca 2.005.

Domingo Subías D.E.P


El domingo falleció mosén Domingo Subías, párroco de Laspaúles 

Domingo Subías, tenía 75 años de edad (nació en 1941) fue ordenado en  1967 y llevaba más de 40 años como párroco de Laspaúles.
Subías fue quien encontró en 1983,los documentos  manuscritos que hacían referencia a la ejecución de 25 mujeres por practicar la brujería .
Fue durante un periodo de su vida el párroco de Laspuña, donde dinamizó la vida cultural creando un club social "Club Nabata" . Trajo aires de modernidad y cercanía entre el clero y el pueblo.
Descansa en paz Domingo.

domingo, 2 de julio de 2017

Placa de hermanamiento



Los vecinos de Saint Santin ya han emprendido el camino de regreso hacia sus casas tras haber pasado el fin de semana en Laspuña.
En este tercer encuentro entre las dos poblaciones  se ha descubierto una placa donde queda constancia del hermanamiento.
La placa adosada a un monolito levantado con tosca se ha colocado en "A Revuelta",justo a la entrada de Laspuña. 
Una de las actividades de este fin de semana ha sido la visita guiada al Monasterio de San Victorián.
En este enlace a Sobrarbedigital podéis ver la galería de fotos de la visita al monasterio.

viernes, 30 de junio de 2017

Nos gustan las fiestas.

Cena de Jubilados en Casa de Sidora

Todo preparado para recibir a los visitantes de Saint Santin

La fiesta es un concepto  del que su sola mención ya nos hace pensar en diversión, alegría y entretenimiento, y claro ello tiene que ver con que justamente una fiesta es una celebración, un evento que se lleva a cabo con la misión de festejar algo y por supuesto su preparación y desarrollo  generan ,en las personas que participan, una sensación de bienestar que facilita la relación  entre las comunidades. 
Siempre, sin ningún tipo de excepción , el concepto de fiesta se encuentra asociado a la diversión, al regocijo y a la buena convivencia.
El pasado fin de semana se celebró en Casa de Sidora la comida de los Jubilados  ( Ceresa, el Casal, Socastiello y Laspuña) que finalizaron el evento con una sesión de baile  que  que estuvo amenizada por los incombustibles "Nabata Grup"
Y este fin de semana continuaremos con los festejos,  vuelven a visitarnos los vecinos de Saint Santin en el tercer encuentro de hermanamiento. Ya esta todo preparado, la carpa montada y los vecinos contando las horas en el reloj del campanario.

sábado, 17 de junio de 2017

A mediaus de chunio


Encara semos a mediaus de chunio y Lorien apreta con ganas, os saputos de l'orache dizen que ista semana refrescara, que no pasaremos d'os ventigüeito y que puet estar que o martes u o mierques resulten nublaus pero sin pleber.
Istos diyas en Laspuña (A Espuña) a chent do lugar busca a sombra pa fer a charradeta , mientras que as veraniantas de l'atri cote da muga gambian por o sol sin denguna preocupazión.
Y charrando de l'atri cote, os diyas 1 y 2 de chulio se fará  en o nuestro lugar o III alcuentro de chermanor con Saint Santin.
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Todavía estamos a mediados de Junio y Lorenzo nos hace sudar con ganas, los entendidos en meteorología dicen que esta semana bajaran las temperaturas y que no superaremos los 28 grados y que a mediados de semana aparecerán algunas nubes que no dejaran caer nada de lluvia.
Estos días de calor la gente de Laspuña busca la sombra para pasar el tiempo mientras las turistas pasean por las calles sin preocuparse por el sol.
A primeros de Julio se celebrara el III encuentro de hermanamiento entre Laspuña y el municipio francés de San Santin