jueves, 9 de junio de 2011

Lo explica M.Pardina

Los altoaragoneses tuvieron que salir ayer de casa con el paraguas para guarecerse de las abundantes lluvias que cayeron prácticamente sobre toda la provincia, aunque las precipitaciones de mayor intensidad se dieron en el Pirineo, donde se contabilizaron hasta 60 litros por metro cuadrado en 24 horas.
Las alertas que había activado la Agencia Estatal de Meteorología se cumplieron, aunque por fortuna los servicios de Protección Civil repartidos por las diferentes comarcas no tuvieron apenas incidencias que atender. La más importante fue el desprendimiento de rocas que obligó a cortar durante varias horas el accesos desde la A-138 a la localidad de Laspuña, en el Sobrarbe.
Según informaron fuentes de la Diputación Provincial de Huesca, responsable de este acceso (HU-V-6401), el 112 alertó del desprendimiento sobre las 4.00 de la madrugada. Una hora más tarde ya estaban sobre el terreno operarios del servicio de mantenimiento, que se afanaron en la limpieza de la calzada para intentar abrir la vía al tráfico cuanto antes.
Sobre las 8.00, los trabajadores ya consiguieron abrir parte de la vía al tránsito de vehículos aunque no fue hasta las 10.00 cuando la circulación quedó completamente restablecida después de que los técnicos de la DPH descartaran que hubiera peligro de nuevos desprendimientos, señalaron las mismas fuentes.
Algunos vecinos de Laspuña que a primera hora de la mañana se desplazaron a sus lugares de trabajo en Aínsa se toparon con las rocas y se vieron obligados a tomar la alternativa por El Pueyo de Araguás recorriendo 8 kilómetros más de lo habitual y por una carretera secundaria.
Huesca también sufrió los inconvenientes de la lluvia, que dejó 28 litros. Los bomberos realizaron dos salidas para limpiar los cascotes que habían caído de un edificio de la calle del Parque y para desatascar un sumidero en la calle del Nardo. A primera hora de la tarde ya lució el sol.
(Texto M.Pardina-Heraldo.es)

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jueves, 9 de junio de 2011

Lo explica M.Pardina

Los altoaragoneses tuvieron que salir ayer de casa con el paraguas para guarecerse de las abundantes lluvias que cayeron prácticamente sobre toda la provincia, aunque las precipitaciones de mayor intensidad se dieron en el Pirineo, donde se contabilizaron hasta 60 litros por metro cuadrado en 24 horas.
Las alertas que había activado la Agencia Estatal de Meteorología se cumplieron, aunque por fortuna los servicios de Protección Civil repartidos por las diferentes comarcas no tuvieron apenas incidencias que atender. La más importante fue el desprendimiento de rocas que obligó a cortar durante varias horas el accesos desde la A-138 a la localidad de Laspuña, en el Sobrarbe.
Según informaron fuentes de la Diputación Provincial de Huesca, responsable de este acceso (HU-V-6401), el 112 alertó del desprendimiento sobre las 4.00 de la madrugada. Una hora más tarde ya estaban sobre el terreno operarios del servicio de mantenimiento, que se afanaron en la limpieza de la calzada para intentar abrir la vía al tráfico cuanto antes.
Sobre las 8.00, los trabajadores ya consiguieron abrir parte de la vía al tránsito de vehículos aunque no fue hasta las 10.00 cuando la circulación quedó completamente restablecida después de que los técnicos de la DPH descartaran que hubiera peligro de nuevos desprendimientos, señalaron las mismas fuentes.
Algunos vecinos de Laspuña que a primera hora de la mañana se desplazaron a sus lugares de trabajo en Aínsa se toparon con las rocas y se vieron obligados a tomar la alternativa por El Pueyo de Araguás recorriendo 8 kilómetros más de lo habitual y por una carretera secundaria.
Huesca también sufrió los inconvenientes de la lluvia, que dejó 28 litros. Los bomberos realizaron dos salidas para limpiar los cascotes que habían caído de un edificio de la calle del Parque y para desatascar un sumidero en la calle del Nardo. A primera hora de la tarde ya lució el sol.
(Texto M.Pardina-Heraldo.es)

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