domingo, 13 de octubre de 2013

Proyecto Saputo



La orquestina del fabirol acaba de iniciar su campaña “Proyecto Saputo”.
Se trata de la financiación mediante micromecenazgo (o crowdfunding) de su próximo trabajo… Pedro Saputo, un ambicioso proyecto que pone banda sonora a una de las obras cumbre de las letras aragonesas.






Toda la info en este enlace  PedroSaputo






"Vida de Pedro Saputo" .Escrita por Braulio Foz en 1844
LOS HIGOS DE ALMUDÉVAR
En las afueras de Almudévar había una higuera que nunca jamás había dado fruto, y un año produjo tres higos tan hermosos y extraordinarios, que el ayuntamiento pensó enviárselos al Rey como regalo. Para tal misión nombraron a Pedro Saputo.
Compraron a un cestero la cesta hecha con los mimbres más finos y encargaron a unas bordadoras unos cojines de seda y raso, rellenos de plumas para que los higos no se aplastasen. Una vez colocados los higos en tan lujoso recipiente, le entregaron la cesta a Pedro Saputo y éste se puso en camino hacia Madrid.
Pero iba Saputo intranquilo pensando en la tontería tan grande que era su misión, llevarle tres higos al Rey de España. Sabía que en la Corte se iban a reír de él y esto no lo iba a consentir, así que empezó a pensar el modo en que iba a dirigirse al Rey y quedar lo mejor posible, él y su pueblo.
Pedro Saputo sabía por viajes anteriores que había hecho, que últimamente en la Corte se llevaban mucho las conversaciones ingeniosas, las frases con doble sentido y en general cualquier tipo de agudeza. Así, que discurriendo, fue andando hasta que a mitad de camino se dijo: para lo que tengo pensado, me puedo comer un higo, así que se lo comió.
Cuando llegó a palacio pensó que debía coger fuerzas para enfrentarse al Rey y a sus cortesanos y como para su idea sólo le hacía falta un higo, se comió el segundo.
Pidió audiencia al Rey, diciendo que venía de Almudévar y que traía un regalo que sería comentado y recordado durante toda la historia como la cosa más estupenda que se había visto.
El Rey picado por su curiosidad le recibió en el salón del trono, leyó la nota que enviaba el ayuntamiento de Almudévar donde le contaban la historia de la higuera y le dijo a Saputo: - ¿Así que me traes tres higos? - Sí, señor, aquí están en la cesta. Se la entregó a Su Majestad que la abrió y viendo solamente un higo, dijo: - Aquí sólo hay un higo. - Pues sí, respondió Saputo. - Pero la nota dice tres, dijo el rey. - Lo que ha ocurrido, Majestad, es que antes de llegar me he comido yo los otros dos. -¡Que te los has comido!, exclamó airado el Rey ¿Y cómo has hecho eso?, le preguntó. - Así, respondió Pedro Saputo, y cogiéndole al rey el higo de la mano se lo comió con toda tranquilidad.
Los cortesanos se quedaron horrorizados, pero el Rey respondió con una carcajada a la astucia de Saputo. El hecho le hizo tanta gracia al Rey que colmó de regalos a Pedro Saputo, el cual volvió a su pueblo con la satisfacción del deber cumplido.
(http://cierzo.blogia.com)

2 comentarios:

S. SM. dijo...

O vincle-enrastre bi yé mal metíu, con posar solament a web, deyá, sobra
(siam.es)

O zagal de molinero l'arco dijo...

Ya esta arreglado. Gracias.

domingo, 13 de octubre de 2013

Proyecto Saputo



La orquestina del fabirol acaba de iniciar su campaña “Proyecto Saputo”.
Se trata de la financiación mediante micromecenazgo (o crowdfunding) de su próximo trabajo… Pedro Saputo, un ambicioso proyecto que pone banda sonora a una de las obras cumbre de las letras aragonesas.






Toda la info en este enlace  PedroSaputo






"Vida de Pedro Saputo" .Escrita por Braulio Foz en 1844
LOS HIGOS DE ALMUDÉVAR
En las afueras de Almudévar había una higuera que nunca jamás había dado fruto, y un año produjo tres higos tan hermosos y extraordinarios, que el ayuntamiento pensó enviárselos al Rey como regalo. Para tal misión nombraron a Pedro Saputo.
Compraron a un cestero la cesta hecha con los mimbres más finos y encargaron a unas bordadoras unos cojines de seda y raso, rellenos de plumas para que los higos no se aplastasen. Una vez colocados los higos en tan lujoso recipiente, le entregaron la cesta a Pedro Saputo y éste se puso en camino hacia Madrid.
Pero iba Saputo intranquilo pensando en la tontería tan grande que era su misión, llevarle tres higos al Rey de España. Sabía que en la Corte se iban a reír de él y esto no lo iba a consentir, así que empezó a pensar el modo en que iba a dirigirse al Rey y quedar lo mejor posible, él y su pueblo.
Pedro Saputo sabía por viajes anteriores que había hecho, que últimamente en la Corte se llevaban mucho las conversaciones ingeniosas, las frases con doble sentido y en general cualquier tipo de agudeza. Así, que discurriendo, fue andando hasta que a mitad de camino se dijo: para lo que tengo pensado, me puedo comer un higo, así que se lo comió.
Cuando llegó a palacio pensó que debía coger fuerzas para enfrentarse al Rey y a sus cortesanos y como para su idea sólo le hacía falta un higo, se comió el segundo.
Pidió audiencia al Rey, diciendo que venía de Almudévar y que traía un regalo que sería comentado y recordado durante toda la historia como la cosa más estupenda que se había visto.
El Rey picado por su curiosidad le recibió en el salón del trono, leyó la nota que enviaba el ayuntamiento de Almudévar donde le contaban la historia de la higuera y le dijo a Saputo: - ¿Así que me traes tres higos? - Sí, señor, aquí están en la cesta. Se la entregó a Su Majestad que la abrió y viendo solamente un higo, dijo: - Aquí sólo hay un higo. - Pues sí, respondió Saputo. - Pero la nota dice tres, dijo el rey. - Lo que ha ocurrido, Majestad, es que antes de llegar me he comido yo los otros dos. -¡Que te los has comido!, exclamó airado el Rey ¿Y cómo has hecho eso?, le preguntó. - Así, respondió Pedro Saputo, y cogiéndole al rey el higo de la mano se lo comió con toda tranquilidad.
Los cortesanos se quedaron horrorizados, pero el Rey respondió con una carcajada a la astucia de Saputo. El hecho le hizo tanta gracia al Rey que colmó de regalos a Pedro Saputo, el cual volvió a su pueblo con la satisfacción del deber cumplido.
(http://cierzo.blogia.com)

2 comentarios:

S. SM. dijo...

O vincle-enrastre bi yé mal metíu, con posar solament a web, deyá, sobra
(siam.es)

O zagal de molinero l'arco dijo...

Ya esta arreglado. Gracias.