viernes, 17 de octubre de 2014

18 de octubre 2014 "Dolmen de Tella"


 El próximo sábado 18 de octubre, a partir de las 16 horas en Tella se realizara el XII Encuentro de Música Popular organizado por la Asociación Cultural "Losa la Campa".

"El dolmen de Tella, conocido también como Piedra de Vasar o Losa de la Campa, está situado al noroeste de la población de Tella, en Huesca. En el valle de Bielsa, en la carretera que conduce a Tella y poco antes de llegar, encontramos el dolmen, de pequeño tamaño, simple en estructura, sin túmulo, se sitúa en un lugar idóneo, rodeado de prados y tierras de labor, pero también de cañones y gargantas, lugares éstos asociados a poderes sobrenaturales desde antaño.
El Pirineo y Prepirineo oscense concentran los hallazgos aragoneses de estas singulares manifestaciones arquitectónicas, cuya construcción data del IV milenio a.C., concentrándose especialmente en la mitad occidental de la provincia de Huesca y en la Sierra de Guara.
Arqueológicamente es un monumento megalítico destinado a uso funerario, de inhumación colectiva. Está constituido por varias losas, hincadas verticalmente, que sostienen una losa de cubierta; todo el conjunto está cubierto por un túmulo de piedras o tierra o ambas cosas (elemento ritual y a la vez, necesario para la construcción del monumento).
Megalito, es una palabra de origen griego, que vienen a significar "gran piedra". Culturas que se pierden en los orígenes del hombre, probablemente de origen celta, decidieron colocar estas enormes piedras, en un sitio distinto a donde estaban para enterrar a sus muertos. Culturas que buscaron una manera de dirigirse a sus dioses, y que utilizaron lo más poderoso que conocían, el espíritu de las montañas: la roca.
Así nacieron los dólmenes, que han estado desde sus inicios rodeados de leyendas y fenómenos misteriosos. Leyendas y tradiciones populares que tratan de explicar la presencia de estos singulares monumentos, plenamente integrados en el paisaje.
El carácter funerario de estos monumentos es incuestionable, avalado por los restos de enterramientos y ajuares que aparecen en el interior de muchos de ellos.
Sin embargo, no sólo debemos contemplar e identificar su construcción con pensamientos o ritos relacionados con la muerte, hay que tener en cuenta también el aspecto simbólico de su presencia, la posible reivindicación e identificación de un territorio por parte de sus constructores.© Prames"

Debajo del dolmen de Tella 
Debajo del dolmen de Tella 
de piel muda el día como una culebra. 
La noche a pasitos se acerca 
cantando una nana para que te duermas. 
Cierra tus ojitos, pequeñín, y sueña 
veras pasar siglos, milenios y eras. 
Pasado y futuro, al escondite juegan, 
que el tiempo está hecho de magia y leyendas 
debajo del dolmen, del dolmen de Tella. 

Debajo del dolmen de Tella 
se siente girar y girar el planeta, 
igual que tu cuna pequeña 
se mece, se mece bajo las estrellas. 
No creas que sola la tierra da vueltas 
que sin que hagas nada vendrá el alba nueva; 
también tú, mi niño, harás que amanezca; 
si no abres un ojo, el día no llega 
debajo del dolmen, del dolmen de Tella. 

Debajo del dolmen de Tella 
Tus antepasados dejaron su herencia: 
Un rico tesoro de peñas, 
barrancos, glaciares, bosques y praderas. 
Tú duerme tranquilo, que mamá te vela 
y te guarda el mundo para cuando crezcas. 
Que no falte un árbol ni una sola hierba 
y las aguas corran limpias y serenas 
debajo del dolmen, del dolmen de Tella. 

Debajo del dolmen de Tella 
la noche ha mudado su piel de culebra. 
Las luces del alba se acercan, 
los dioses se duermen, los hombres despiertan. 
La osa del cielo vuelve a su caverna, 
al dulce regazo de la Madre Tierra. 
Sobrarbe y mi niño ya se desperezan, 
que ha cantado el gallo y otro día empieza 
debajo del dolmen, del dolmen de Tella.


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viernes, 17 de octubre de 2014

18 de octubre 2014 "Dolmen de Tella"


 El próximo sábado 18 de octubre, a partir de las 16 horas en Tella se realizara el XII Encuentro de Música Popular organizado por la Asociación Cultural "Losa la Campa".

"El dolmen de Tella, conocido también como Piedra de Vasar o Losa de la Campa, está situado al noroeste de la población de Tella, en Huesca. En el valle de Bielsa, en la carretera que conduce a Tella y poco antes de llegar, encontramos el dolmen, de pequeño tamaño, simple en estructura, sin túmulo, se sitúa en un lugar idóneo, rodeado de prados y tierras de labor, pero también de cañones y gargantas, lugares éstos asociados a poderes sobrenaturales desde antaño.
El Pirineo y Prepirineo oscense concentran los hallazgos aragoneses de estas singulares manifestaciones arquitectónicas, cuya construcción data del IV milenio a.C., concentrándose especialmente en la mitad occidental de la provincia de Huesca y en la Sierra de Guara.
Arqueológicamente es un monumento megalítico destinado a uso funerario, de inhumación colectiva. Está constituido por varias losas, hincadas verticalmente, que sostienen una losa de cubierta; todo el conjunto está cubierto por un túmulo de piedras o tierra o ambas cosas (elemento ritual y a la vez, necesario para la construcción del monumento).
Megalito, es una palabra de origen griego, que vienen a significar "gran piedra". Culturas que se pierden en los orígenes del hombre, probablemente de origen celta, decidieron colocar estas enormes piedras, en un sitio distinto a donde estaban para enterrar a sus muertos. Culturas que buscaron una manera de dirigirse a sus dioses, y que utilizaron lo más poderoso que conocían, el espíritu de las montañas: la roca.
Así nacieron los dólmenes, que han estado desde sus inicios rodeados de leyendas y fenómenos misteriosos. Leyendas y tradiciones populares que tratan de explicar la presencia de estos singulares monumentos, plenamente integrados en el paisaje.
El carácter funerario de estos monumentos es incuestionable, avalado por los restos de enterramientos y ajuares que aparecen en el interior de muchos de ellos.
Sin embargo, no sólo debemos contemplar e identificar su construcción con pensamientos o ritos relacionados con la muerte, hay que tener en cuenta también el aspecto simbólico de su presencia, la posible reivindicación e identificación de un territorio por parte de sus constructores.© Prames"

Debajo del dolmen de Tella 
Debajo del dolmen de Tella 
de piel muda el día como una culebra. 
La noche a pasitos se acerca 
cantando una nana para que te duermas. 
Cierra tus ojitos, pequeñín, y sueña 
veras pasar siglos, milenios y eras. 
Pasado y futuro, al escondite juegan, 
que el tiempo está hecho de magia y leyendas 
debajo del dolmen, del dolmen de Tella. 

Debajo del dolmen de Tella 
se siente girar y girar el planeta, 
igual que tu cuna pequeña 
se mece, se mece bajo las estrellas. 
No creas que sola la tierra da vueltas 
que sin que hagas nada vendrá el alba nueva; 
también tú, mi niño, harás que amanezca; 
si no abres un ojo, el día no llega 
debajo del dolmen, del dolmen de Tella. 

Debajo del dolmen de Tella 
Tus antepasados dejaron su herencia: 
Un rico tesoro de peñas, 
barrancos, glaciares, bosques y praderas. 
Tú duerme tranquilo, que mamá te vela 
y te guarda el mundo para cuando crezcas. 
Que no falte un árbol ni una sola hierba 
y las aguas corran limpias y serenas 
debajo del dolmen, del dolmen de Tella. 

Debajo del dolmen de Tella 
la noche ha mudado su piel de culebra. 
Las luces del alba se acercan, 
los dioses se duermen, los hombres despiertan. 
La osa del cielo vuelve a su caverna, 
al dulce regazo de la Madre Tierra. 
Sobrarbe y mi niño ya se desperezan, 
que ha cantado el gallo y otro día empieza 
debajo del dolmen, del dolmen de Tella.


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