ESPACIO PUBLICITARIO

ESPACIO PUBLICITARIO

Coeficiente de Admisibilidad de Pastos (CAP)


Fuente Diario del AltoAragón -MARÍA JOSÉ LACASTA -06/04/2018

HUESCA.- Los ganaderos de extensivo del Pirineo encaran una nueva declaración de la PAC en la que vuelve a aplicarse el Coeficiente de Admisibilidad de Pastos (CAP), un baremo incluido en la reforma de la PAC para el periodo 2014/2020 que ha reducido el número de hectáreas de pasto que pueden declararse para recibir ayudas al no considerar como suelo de pastoreo todo el que tenga árboles o arbustos o sea un roquedal, pese a que ovejas y vacas han pastado desde siempre y lo siguen haciendo en esas zonas.

La aplicación del CAP suscitó controversia desde el principio, ya que no se tienen en cuenta las hectáreas que realmente son utilizadas para pastar. Para subsanar o mitigar la situación, se aprobó el denominado Reglamento Ómnibus, gracias al cual la Comisión Europea admitió como válidos, a la hora de solicitar las ayudas, esos pastos tradicionales con arbolado y matorral, siempre y cuando el animal pueda alimentarse bien con hierbas, ramas o frutos de los árboles.

Este 2018 debería entrar en vigor dicho reglamento, tras haber recibido el visto bueno del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, pero en el caso de Aragón no se ha aplicado, por lo que el sector denuncia que "persiste el problema de años anteriores", incluso desde Asaja se apunta que se "agrava aún más si cabe" por varias circunstancias.

Ramón Solanilla, ganadero de vacuno de Laspuña (Sobrarbe), deja bien que claro que los ganaderos solo quieren poder declarar las hectáreas en las que realmente pasta su ganado, y no tener que recurrir al arrendamiento de pastos en otras zonas únicamente para llegar al número de hectáreas que precisan para no perder los derechos de pagos adquiridos.

Solanilla explica que se están dando casos en los que los nuevos barridos aéreos que se hacen mediante el Sigpac (Sistema de Información Geográfica de parcelas agrícolas del Ministerio de Agricultura que permite identificar geográficamente las fincas declaradas) o las inspecciones que los técnicos realizan a pie de campo están dando como resultado una nueva disminución de hectáreas dadas por válidas.

Esto ocurre, principalmente, en parcelas en las que hay ganaderos que ya declaran sus hectáreas pero a las que se incorporan, si hay superficie disponible, jóvenes ganaderos que solicitan derechos de pago (de ahí la inspección). "Por eso ahora, en algunos montes que están cediendo parcelas se pone como condición que éstas no estén incluidas en la PAC de incorporaciones de jóvenes", relata Solanilla.

Además, este sistema establece como pastos permanentes las tierras arables cultivadas de praderas y los cultivos forrajeros, de modo que si el agricultor decide cambiar el uso de esas tierras es sancionado porque en el Sigpac constan como zona de pastoreo.

Ramón Solanilla señala que este año, "entre las hectáreas que se han reducido y las incorporaciones que está habiendo, puede ser que haya declaraciones de PAC que no sepan cubrir los derechos de pago que tienen".

"No queremos -añade- parcelas para la especulación, sino que un ganadero que demuestre que su ganado pasta en un municipio que se ha quedado sin hectáreas para la PAC porque tiene mucho arbolado pueda tener sus derechos en las hectáreas de su municipio y no tenga que ir a alquilar terreno fuera para no perder sus derechos".

Por todo ello, este ganadero, al igual que manifiesta Asaja, reclama al Gobierno aragonés que aplique los criterios que marca el Reglamento Ómnibus, si no es posible en el Sigpac sí al menos en las visitas de los inspectores a las parcelas.

"Los ganaderos estamos muy desanimados con esta PAC, porque todo el mundo habla de la ganadería extensiva como motor de desarrollo del medio rural, que asienta población, da vida a los pueblos y que hace una gran labor medioambiental y, sin embargo, en el tema de las ayudas y normas tenemos problemas, complicaciones y trabas legales", concluye.

No hay comentarios: