lunes, 25 de agosto de 2008

Terrantona


Terrantona
Toponimia altoaragonesa .


El nombre de la capital de la comarca y municipio de La Fueva nos reserva una monumental sorpresa, al tiempo que echará por tierra una de esas muestras de `romanización intensa` que, sin otro apoyo que una semejanza formal entre el topónimo y una voz latina, se ha inscrito con letras de plomo en nuestras más sesudas cátedras, en las enciclopedias y libros de consulta, en cualquier artículo o trabajo de geología, flora, fauna, geografía económica, arte, excursionismo...
Ahora, un poquito de humor. Un empleado del ayuntamiento de La Fueva, joven e inteligente, mientras me conduce en su coche hasta un punto idóneo para contemplar lo que constituye el objeto de mi investigación, me explica el origen popular y festivo del topónimo. Se dice que un matrimonio caminaba hacia Tierrantona, y que la esposa, de nombre Antonia (Antona, como Antón, en la comarca) se sentía muy cansada y quería sentarse, sin encontrar un lugar adecuado para ello. Al poco, más agotada, le preguntó al marido: `¿Dónde puedo sentarme? Y éste le contestó: `Pues en tierra, Antona`. No mayor fundamento pero mucha más petulancia y peligrosidad para la Lingüística y la Historia, encierra la explicación `docta` del topónimo. Se empieza por trocear la composición ibérica Terrantona a lo bestia, viendo, segundo error, al inicio el sustantivo latino terra-ae, `la tierra, la tierra firme`, pero también `tierra, país, comarca o territorio`. Hay que dar una explicación al trozo que queda, para lo cual resulta muy aparente el antropónimo romano Antonius-ii. Y a partir de aquí, toda la sapiencia universitaria `recompone` la Historia: `La dominación romana tardó en alcanzar estas latitudes, aunque la toponimia nos muestra lo que pudo ser un fundus romano: la Terra Antoniana, origen del actual topónimo Tierrantona`.
Debemos iniciar el estudio fijándonos en un documento del siglo VI (año 551) relativo a las donaciones del diácono Vicente, publicado por D. Antonio Durán Gudiol en su obra Colección diplomática de la Catedral de Huesca, Zaragoza 1.965, en el que se hace mención a una `Terra Terrantonensi`, y a otro similar del 576. Los documentos están escritos en latín y el primero de los términos sí puede ser identificado con el terra-ae antedicho, con valor de país, comarca o territorio. Pero, a continuación, suponer que el escriba es tonto o descuidado porque ha repetido el término genérico terra poniéndolo ahora al frente del segundo término, el específico Terrantonensi, corregir el texto y traducirlo en su conjunto por `tierra de Antonio` o `tierra Antoniana` es un disparate y una ligereza impropia de un estudiosos serio. En 1102 `Murel de Terrantona`. Además, otro documento muy posterior del año 1134, hace una traducción perfecta del `terra Terrantonensi` dejándolo en `territorio de Terrantona`. Por consiguiente, si concedemos inicialmente el crédito debido al escriba del 551 y, además, contamos con una traducción cabal del 1134, ¿no podemos sospechar al menos que no existe tal repetición y que la parte inicial del segundo término `Terrantona` pueda ser `algo` distinto al latín terra? Pero ya un año más tarde, 1.135, aparece el infundio que se ha mantenido hasta hoy, cuando otro documento habla de una terra Aintionis.
`La Fueva es la hoya: una gran artesa o depresión de fondo casi plano que se abre al pie de los murallones calizos de Sierra Ferrera. El fondo de la hoya o depresión es casi plano, tiene forma circular y en su centro se sitúa el lugar de Tierrantona, Hay diversos puntos de observación que presentan una visión magnífica, completa. Pero, posiblemente, sea el mejor el del Tozal de Chaco: si en un día de niebla baja subimos al observatorio, todo el territorio de Tierrantona se asemeja a un gran barreño lleno de agua jabonosa. Perfecto asimismo el panorama desde Muro de Roda.
Terrantona es la forma originaria ibérica, conforme a la etimología, sin cambio fonético alguno. Pero es bien sabido que la diptongación e > ie (al igual que o > ue) es absolutamente normal en castellano, (tenet> tiene, mel> miel, septem > siete), y que, como hemos puesto de relieve en múltiples ocasiones, tal diptongación no actúa solamente sobre formas latinas puesto que no repara en el origen: iberovasco lena > liena, borda> buerda, zolo > zuelo, etc. `No existe, en principio y por lo que acabamos de decir, ningún inconveniente morfológico y fonético para aceptar el usual Tierrantona; ahora bien, la diptongación ha sido la puerta por la que se ha colado el error y el esperpento histórico-cultural, y creo que es conveniente que se signifique el verdadero origen del topónimo, de modo que, quienes sigan hablando de Tierrantona conozcan que esta composición ibérica nada tiene que ver con terra-ae ni con Antonius-ii. Esta composición tiene como primer elemento a terre, raíz presente en los nombres terreiña, terreña, terrina, terrin, (terre-in-na), siempre con el significado de barreño, palangana, vaso, es decir, recipientes con fondo circular y paredes que se abren al exterior a medida que ascienden. Recordemos aquí el perfecto paralelismo con la descripción también ibérica de Bescasa> Biescas, `como una caja`.
Conviene también recordar el significado propio de la voz barreño : `vasija de barro tosco, bastante capaz y generalmente más ancha por la boca que por el asiento; sirve para fregar la loza y para otros usos`. Con terre se aglutina la voz anto (Dic. Retana antzo) que tiene varias acepciones pero todas muy coincidentes: semejanza, comparación, manera, modo, medida, como, a modo de. La unión se efectúa con elipsis al final del primer término: terr(e)-anto >terranto, de donde resulta que el debatido terra- inicial no es una forma ni latina ni ibérica, sino el resultado parcial de una acomodación. Por último, el pronombre relativo na, el que o la que (es, tiene, parece). La diversidad de variantes, tanto de anto como de na permite varias combinaciones literales y propias a la vez: `el que es semejante, el que es como, el que parece, el que tiene medidas`, etc. Aceptemos la más breve y sencilla: Terrantona (Tierrantona) significa `la que es como un barreño`.

Por Bienvenido MASCARAY

(texto resumido del Diario AltoAragon - 24 de Agosto de 2008)

2 comentarios:

felquera dijo...

Ni a Mascaray ni a Antonio Pla se les puede fer guaire caso en custions toponimicas. Pa la un tot d'el vasco e pa l'altro tot d'el celta. I hai toponimos provenients d'ixas dos luengas, pero d'ixo a derivar-los totz i hai una buena treta.
M'alegro que no plegues, pero veigo que llevas la misma marcheta de dos u tres posts diarios...

"O zagal de Molinero l'arco" dijo...

Felquera: Que lo sabado me fize l'onguis y no escribie ni una parabra.

lunes, 25 de agosto de 2008

Terrantona


Terrantona
Toponimia altoaragonesa .


El nombre de la capital de la comarca y municipio de La Fueva nos reserva una monumental sorpresa, al tiempo que echará por tierra una de esas muestras de `romanización intensa` que, sin otro apoyo que una semejanza formal entre el topónimo y una voz latina, se ha inscrito con letras de plomo en nuestras más sesudas cátedras, en las enciclopedias y libros de consulta, en cualquier artículo o trabajo de geología, flora, fauna, geografía económica, arte, excursionismo...
Ahora, un poquito de humor. Un empleado del ayuntamiento de La Fueva, joven e inteligente, mientras me conduce en su coche hasta un punto idóneo para contemplar lo que constituye el objeto de mi investigación, me explica el origen popular y festivo del topónimo. Se dice que un matrimonio caminaba hacia Tierrantona, y que la esposa, de nombre Antonia (Antona, como Antón, en la comarca) se sentía muy cansada y quería sentarse, sin encontrar un lugar adecuado para ello. Al poco, más agotada, le preguntó al marido: `¿Dónde puedo sentarme? Y éste le contestó: `Pues en tierra, Antona`. No mayor fundamento pero mucha más petulancia y peligrosidad para la Lingüística y la Historia, encierra la explicación `docta` del topónimo. Se empieza por trocear la composición ibérica Terrantona a lo bestia, viendo, segundo error, al inicio el sustantivo latino terra-ae, `la tierra, la tierra firme`, pero también `tierra, país, comarca o territorio`. Hay que dar una explicación al trozo que queda, para lo cual resulta muy aparente el antropónimo romano Antonius-ii. Y a partir de aquí, toda la sapiencia universitaria `recompone` la Historia: `La dominación romana tardó en alcanzar estas latitudes, aunque la toponimia nos muestra lo que pudo ser un fundus romano: la Terra Antoniana, origen del actual topónimo Tierrantona`.
Debemos iniciar el estudio fijándonos en un documento del siglo VI (año 551) relativo a las donaciones del diácono Vicente, publicado por D. Antonio Durán Gudiol en su obra Colección diplomática de la Catedral de Huesca, Zaragoza 1.965, en el que se hace mención a una `Terra Terrantonensi`, y a otro similar del 576. Los documentos están escritos en latín y el primero de los términos sí puede ser identificado con el terra-ae antedicho, con valor de país, comarca o territorio. Pero, a continuación, suponer que el escriba es tonto o descuidado porque ha repetido el término genérico terra poniéndolo ahora al frente del segundo término, el específico Terrantonensi, corregir el texto y traducirlo en su conjunto por `tierra de Antonio` o `tierra Antoniana` es un disparate y una ligereza impropia de un estudiosos serio. En 1102 `Murel de Terrantona`. Además, otro documento muy posterior del año 1134, hace una traducción perfecta del `terra Terrantonensi` dejándolo en `territorio de Terrantona`. Por consiguiente, si concedemos inicialmente el crédito debido al escriba del 551 y, además, contamos con una traducción cabal del 1134, ¿no podemos sospechar al menos que no existe tal repetición y que la parte inicial del segundo término `Terrantona` pueda ser `algo` distinto al latín terra? Pero ya un año más tarde, 1.135, aparece el infundio que se ha mantenido hasta hoy, cuando otro documento habla de una terra Aintionis.
`La Fueva es la hoya: una gran artesa o depresión de fondo casi plano que se abre al pie de los murallones calizos de Sierra Ferrera. El fondo de la hoya o depresión es casi plano, tiene forma circular y en su centro se sitúa el lugar de Tierrantona, Hay diversos puntos de observación que presentan una visión magnífica, completa. Pero, posiblemente, sea el mejor el del Tozal de Chaco: si en un día de niebla baja subimos al observatorio, todo el territorio de Tierrantona se asemeja a un gran barreño lleno de agua jabonosa. Perfecto asimismo el panorama desde Muro de Roda.
Terrantona es la forma originaria ibérica, conforme a la etimología, sin cambio fonético alguno. Pero es bien sabido que la diptongación e > ie (al igual que o > ue) es absolutamente normal en castellano, (tenet> tiene, mel> miel, septem > siete), y que, como hemos puesto de relieve en múltiples ocasiones, tal diptongación no actúa solamente sobre formas latinas puesto que no repara en el origen: iberovasco lena > liena, borda> buerda, zolo > zuelo, etc. `No existe, en principio y por lo que acabamos de decir, ningún inconveniente morfológico y fonético para aceptar el usual Tierrantona; ahora bien, la diptongación ha sido la puerta por la que se ha colado el error y el esperpento histórico-cultural, y creo que es conveniente que se signifique el verdadero origen del topónimo, de modo que, quienes sigan hablando de Tierrantona conozcan que esta composición ibérica nada tiene que ver con terra-ae ni con Antonius-ii. Esta composición tiene como primer elemento a terre, raíz presente en los nombres terreiña, terreña, terrina, terrin, (terre-in-na), siempre con el significado de barreño, palangana, vaso, es decir, recipientes con fondo circular y paredes que se abren al exterior a medida que ascienden. Recordemos aquí el perfecto paralelismo con la descripción también ibérica de Bescasa> Biescas, `como una caja`.
Conviene también recordar el significado propio de la voz barreño : `vasija de barro tosco, bastante capaz y generalmente más ancha por la boca que por el asiento; sirve para fregar la loza y para otros usos`. Con terre se aglutina la voz anto (Dic. Retana antzo) que tiene varias acepciones pero todas muy coincidentes: semejanza, comparación, manera, modo, medida, como, a modo de. La unión se efectúa con elipsis al final del primer término: terr(e)-anto >terranto, de donde resulta que el debatido terra- inicial no es una forma ni latina ni ibérica, sino el resultado parcial de una acomodación. Por último, el pronombre relativo na, el que o la que (es, tiene, parece). La diversidad de variantes, tanto de anto como de na permite varias combinaciones literales y propias a la vez: `el que es semejante, el que es como, el que parece, el que tiene medidas`, etc. Aceptemos la más breve y sencilla: Terrantona (Tierrantona) significa `la que es como un barreño`.

Por Bienvenido MASCARAY

(texto resumido del Diario AltoAragon - 24 de Agosto de 2008)

2 comentarios:

felquera dijo...

Ni a Mascaray ni a Antonio Pla se les puede fer guaire caso en custions toponimicas. Pa la un tot d'el vasco e pa l'altro tot d'el celta. I hai toponimos provenients d'ixas dos luengas, pero d'ixo a derivar-los totz i hai una buena treta.
M'alegro que no plegues, pero veigo que llevas la misma marcheta de dos u tres posts diarios...

"O zagal de Molinero l'arco" dijo...

Felquera: Que lo sabado me fize l'onguis y no escribie ni una parabra.