lunes, 4 de mayo de 2009

Descenso en Burgui (Navarra)


Ni el sol se quiso perder el descenso de las tres almadías por el río Esca en Burgui. Tras un duro invierno y una lluviosa primavera, el astro rey brilló ayer con fuerza para dar la bienvenida al buen tiempo, y para favorecer el desarrollo del Día de la almadía, fiesta que cumple su 18º edición. 7.000 personas se dieron cita en la localidad roncalesa para revivir esta tradición maderera de antaño.

El río, con mayor caudal que en las 17 ediciones anteriores, bajaba "mayenco", tal como lo denominan en el lugar, fruto del deshielo de mayo y de las últimas lluvias.
"Ningún año ha bajado el Esca con tanta fuerza en esta jornada, y yo he participado en todas", reconoció Ángel Urzainqui Aznárez, vecino de Burgui de 60 años. De hecho, el agua alcanzaba junto a la presa del pueblo casi un metro de profundidad, y cubría un islote de piedras que años atrás se formaba en mitad del cauce.

El retraso con el que descendieron ayer la presa de Burgui las tres almadías habría sorprendido a más de un habitual a la fiesta. Frente a la media hora que tardaban otros años, ayer emplearon una hora. La primera almadía saltó el obstáculo puntual, a las 12.30 horas. La segunda, por su parte, tardó 25 minutos en dejarse ver, y bajó por la rampa a las 12.55. La tercera lo hizo ya rozando las 13.30, cuando ya muchos de los asistentes ubicados en ambas orillas habían abandonado el lugar pensando que no aparecería. ¿La razón? La falta de "aparcamiento".
Al llevar el río Esca más caudal de lo acostumbrado, el espacio de orilla se vio reducido. Cada una de las almadías, tras pasar por la presa y bajo el puente de Burgui, se recogen habitualmente con una pequeña grúa a través de una rampa ubicada a 300 metros aguas abajo. Este año, al escasear las orillas, no había sitio para parar y esperar su turno, así que hubo que esperar a recoger la almadía anterior para dejar pasar la siguiente. (Noticia del Diario de Navarra)

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lunes, 4 de mayo de 2009

Descenso en Burgui (Navarra)


Ni el sol se quiso perder el descenso de las tres almadías por el río Esca en Burgui. Tras un duro invierno y una lluviosa primavera, el astro rey brilló ayer con fuerza para dar la bienvenida al buen tiempo, y para favorecer el desarrollo del Día de la almadía, fiesta que cumple su 18º edición. 7.000 personas se dieron cita en la localidad roncalesa para revivir esta tradición maderera de antaño.

El río, con mayor caudal que en las 17 ediciones anteriores, bajaba "mayenco", tal como lo denominan en el lugar, fruto del deshielo de mayo y de las últimas lluvias.
"Ningún año ha bajado el Esca con tanta fuerza en esta jornada, y yo he participado en todas", reconoció Ángel Urzainqui Aznárez, vecino de Burgui de 60 años. De hecho, el agua alcanzaba junto a la presa del pueblo casi un metro de profundidad, y cubría un islote de piedras que años atrás se formaba en mitad del cauce.

El retraso con el que descendieron ayer la presa de Burgui las tres almadías habría sorprendido a más de un habitual a la fiesta. Frente a la media hora que tardaban otros años, ayer emplearon una hora. La primera almadía saltó el obstáculo puntual, a las 12.30 horas. La segunda, por su parte, tardó 25 minutos en dejarse ver, y bajó por la rampa a las 12.55. La tercera lo hizo ya rozando las 13.30, cuando ya muchos de los asistentes ubicados en ambas orillas habían abandonado el lugar pensando que no aparecería. ¿La razón? La falta de "aparcamiento".
Al llevar el río Esca más caudal de lo acostumbrado, el espacio de orilla se vio reducido. Cada una de las almadías, tras pasar por la presa y bajo el puente de Burgui, se recogen habitualmente con una pequeña grúa a través de una rampa ubicada a 300 metros aguas abajo. Este año, al escasear las orillas, no había sitio para parar y esperar su turno, así que hubo que esperar a recoger la almadía anterior para dejar pasar la siguiente. (Noticia del Diario de Navarra)

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