Historia Biográfica
San Sebastián, nacido en Narbona, Francia, en el año 256, es uno de los mártires más venerados de la Iglesia Católica. Criado en Milán, se unió al ejército romano y rápidamente ascendió al rango de capitán de la guardia pretoriana bajo los emperadores Diocleciano y Maximiano. Aunque era un soldado leal y valiente, Sebastián también era un ferviente cristiano, lo que lo llevó a ayudar a sus correligionarios encarcelados y a convertir a muchos al cristianismo.
Durante la persecución de los cristianos por parte de Diocleciano, Sebastián fue descubierto y denunciado por su fe. El emperador, enfurecido por la traición de uno de sus oficiales de confianza, ordenó que Sebastián fuera atado a un poste y asaeteado por sus propios soldados. Milagrosamente, aunque fue dado por muerto, Sebastián sobrevivió a esta tortura. Fue rescatado por una piadosa mujer cristiana llamada Irene, quien lo cuidó hasta su recuperación.
En lugar de huir, Sebastián se presentó nuevamente ante Diocleciano para reprocharle su crueldad hacia los cristianos. Esta vez, el emperador ordenó que fuera azotado hasta la muerte. Su cuerpo fue arrojado en un lodazal, pero los cristianos lo recuperaron y lo enterraron en las catacumbas de Roma, en el lugar que hoy se conoce como la Basílica de San Sebastián.
Desde su muerte, San Sebastián fue reconocido como un mártir de la fe cristiana. Su historia de coraje y resiliencia frente a la persecución imperial inspiró a numerosos fieles, y su culto comenzó a difundirse rápidamente a través del Imperio romano. Primero venerado en Italia, especialmente en Roma donde se conservaron sus reliquias, ganó popularidad en las provincias occidentales y orientales.
Durante el alto Medioevo, San Sebastián se convirtió en una figura imprescindible de la piedad cristiana, particularmente en tiempos de crisis. Su culto adquirió una considerable magnitud en el XIV siglo, en el momento de la peste negra, que diezmó a gran parte de la población europea. En un mundo donde las epidemias eran percibidas como castigos divinos, San Sebastián fue invocado para desviar la enfermedad y proteger a las comunidades. Su imagen fue entonces omnipresente en las iglesias, y numerosas cofradías se pusieron bajo su protección.
En Francia, en España, en Alemania y en otras regiones de Europa, se le dedicaron capillas y altares, testimoniando la importancia de su intercesión. Su culto también se extendió a la Nuevo Imperio Español, especialmente en América del Sur, donde fue introducido por los misioneros.
San Sebastian Laspuña-A Espuña
O diya 20 de chinero, San Sebastian, ye fiesta en casi toz os lugars de Sobrarbe. En Laspuña (A Espuña) ye a fiesta gran de l'ivierno, antis empezipiaba pa San Beturian (12 de chinero) diya en o que se feba a subasta d'os praus da Valle propiedad do concello, o prezio de l'arriendo teneba dos partes, una que yera con cuartos (diners) y altra que yera en vin. Ixe vin se bebeba en una lifara o mesmo diya en rematar a subasta. Dimpues ya o 17 de chinero se feba a foguera de San Antón y se sentiban os trucos por as carreras do lugar. O 20 de chinero ye San Sebastian, patrón d'os casaus y protector da peste, ixe diya ye a chenta que sirven os cuatro encargaus (mairaleses o mayordomos) y en a que cada año se fa entrega do ramo nombrando asinas a os encargaus de l'año venidero. O zaguer diya de fiesta se feba una colazion con o que s'arreplegaba por as casas, güegos y longaniza. Tamien en o diya do santo se fa o reparto da Caridad, torta y vin, en a entrada da Ilesia. Os orichens da fiesta estan en a peste do 1651 que metió en a fuesa a la meta da chent de Laspuña y Ceresa. En os años da guerra do 36 no se celebro a fiesta. En o 1939 y 1940 una pasota d'ixas malas fazio que morisen muitos ninons y debant da temor que estase a peste s'achuntaron os vezins y fazioron misas rogatorias a San Sebastian y se recupero a fiesta en 1942.




No hay comentarios:
Publicar un comentario
Se respetuoso con tus comentarios.
No se publicarán si el autor no está debidamente identificado.
Gracias